Por: Elvis Marín

Cuando uno habla de procesos, en el fútbol ecuatoriano, se le viene a la mente la labor que realiza el Independiente Del Valle, proceso que ha cosechado, a largo plazo, 3 títulos internacionales; en el fútbol guayaquileño los procesos son inexistentes, salvo Emelec desde el 2009 al 2022 de la mano de Nassib Neme.

Con la primera etapa terminada y un claro ganador, con dos fechas de antelación, que fue el Independiente del Valle, llega la pregunta: ¿qué le pasó al futbol guayaquileño este semestre? La respuesta corta es que ha fracasado, no solo en serie A, también en la B. El subcampeón no refrendó su estatus, Emelec sin alma, y Guayaquil City… Más de lo mismo.

Por orden de tabla, el Barcelona Sporting Club, que venía como subcampeón hizo algunas gestiones interesantes para reforzar su plantilla, incorporaciones como las de Janner Corozo, Christian Ortiz, Fernando Gaibor, Jonathan Bauman y Fco. Fydriszewski llamaban a la hinchada amarilla a ilusionarse con ser protagonistas de la etapa, y al mismo tiempo, ponían peso y obligación a ganar la misma.

A pesar de su discreto inicio, los toreros, comandados por Fabián Bustos, lograron dar pelea gran parte de la etapa; su principal problema es que sus delanteros no sumaron ni 10 goles entre los 3, a eso le sumas que su cuerpo técnico ha sido resistido gran parte de la temporada que culminó con su renuncia después de perder “El Clásico del Astillero”. Terminó 4to, y sin opciones desde la fecha 13°.

En la casilla 13 terminó el Club Sport Emelec, que iniciaba una nueva etapa con presidente y cuerpo técnico nuevo, dejando atrás la era Neme, en la presidencia. Acá también había muchas expectativas, los regresos de Miller Bolaños, y Bryan Angulo, jugadores campeones con los azules; además de la salida del español, Ismael Rescalvo, del banquillo eléctrico, se avizoraba un mejor panorama con el DT. Miguel Rondelli al mando.

El choque con la realidad llegó desde la fecha número tres, ya que sería la última vez que conocería la victoria, racha que se extendió hasta el “El Clásico del Astillero”, en la jornada 13, en la tienda azul también hubo relevo de cuerpo Técnico, puesto que, Rondelli nunca le halló un funcionamiento óptimo a su equipo, eso sumado a su complicado panorama en la Copa Sudamericana. Se pensaba que con Rescalvo no se podía estar peor, pero con 3 partidos ganados, 5 empates y 7 derrotas, se demuestra que con cualquier persona se puede tocar fondo.

Por último, tenemos a Guayaquil City, quedando último de la tabla con una campaña para el olvido, algo que ya nos tiene acostumbrados. Sin contrataciones estelares, y con un modelo de juego caduco, los dirigidos por Pool Gavilánez no conocieron la victoria fuera de su estadio, y tampoco daban garantías en el ‘Chucho’ Benítez. Es inapelable su situación actual.

Con esto podemos concluir que, los años pasan, pero el fútbol guayaquileño sigue estancado, sin real trabajo de formativas, sin meditar la contratación de jugadores, sin un estilo, no solo de juego, sino dirigencial que se enfoque en evolucionar. Mientras los equipos no cambien hacia dentro, deberán seguir conformándose con los campeonatos locales; el salto de calidad seguirá sin llegar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *