Quito.- Con el regreso a clases los hogares vuelven a adaptar sus rutinas y espacios para acompañar las jornadas de estudio. Más allá de contar con un escritorio, crear un ambiente adecuado implica considerar la ergonomía, iluminación, orden y funcionalidad del mobiliario.

Javier León, Gerente de Categorías de Colineal brinda algunas recomendaciones a considerar para crear un adecuado espacio para los estudiantes:

Ergonomía: comodidad que acompaña las horas de estudio

Uno de los aspectos clave es la ergonomía. El escritorio y la silla deben adaptarse a la estatura del estudiante para favorecer una postura cómoda, con buen soporte y los pies apoyados. Además, la pantalla debe ubicarse a una altura que evite inclinar el cuello; en niños y adolescentes, los muebles regulables son una alternativa funcional que puede acompañar su crecimiento.

La iluminación también influye en el espacio

Siempre que sea posible, se recomienda aprovechar la luz natural ubicando el escritorio cerca de una ventana, evitando reflejos directos en las pantallas. Para estudiar durante la noche, una lámpara de escritorio puede complementar la iluminación general.

Menos interrupciones, mayor concentración

Destinar un lugar específico para estudiar permite generar una asociación entre el espacio y la actividad académica. Si no existe una habitación independiente, se pueden utilizar recursos como estanterías, muebles auxiliares o elementos decorativos para delimitar visualmente la zona.

Muebles funcionales para aprovechar cada rincón

En hogares donde el espacio es limitado, la funcionalidad cobra mayor importancia. “Antes de incorporar mobiliario, es recomendable identificar qué actividades se realizarán habitualmente: lectura, escritura, uso de computadora, trabajos manuales o almacenamiento de libros. Esto ayuda a elegir piezas realmente útiles y evitar llenar el espacio con elementos que reduzcan la movilidad” afirma Javier León de Colineal

Orden y organización para comenzar cada jornada

Los útiles de uso frecuente pueden permanecer al alcance, mientras que libros, documentos y otros elementos pueden organizarse en cajones o estantes. También es útil reservar un espacio para calendarios, horarios o recordatorios académicos.

Un espacio que pueda evolucionar

Al momento de acondicionar una zona de estudio, especialmente para niños y adolescentes, es importante tomar en cuenta que las necesidades cambian conforme avanzan los cursos.

El diseño también cumple un papel importante en la planificación del espacio de estudio. Así, funcionalidad, confort y estilo pueden complementarse para crear un entorno que acompañe las actividades académicas durante todo el año escolar.

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