Quito.— Lejos de ser una tendencia pasajera o una campaña de temporada, la Diversidad, Equidad e Inclusión se ha consolidado como un activo estratégico imprescindible para la supervivencia y evolución de las organizaciones modernas.
Así lo corroboran cifras contundentes: las corporaciones con liderazgos diversos tienen un 39% más de probabilidades de registrar un rendimiento financiero superior al de sus competidores, según el reporte global Diversity Matters Even More de McKinsey & Company.
En contraposición, Gallup advierte que la falta de compromiso y pertenencia de los colaboradores se traduce en una fuga masiva de productividad valorada en USD 10 billones a nivel mundial.
Para decodificar este escenario y elevar el rigor técnico de la conversación pública, Roche Ecuador organizó un panel multisectorial de alto nivel. El encuentro, guiado bajo la visión corporativa “Together We Care: The Power of Community – Inclusión, Pertenencia y Salud”, demostró que la creación de espacios seguros es el catalizador definitivo para la innovación sectorial, la atracción de talento humano y el bienestar social.
El encuentro rompió con la estructura lineal de las agendas corporativas para abordar cómo la inclusión impacta de forma transversal en la sociedad. Desde la perspectiva de la salud y el bienestar humano, Manuel Pineda, Medical Director – Farma de Roche, enfatizó que el respeto y la escucha activa son variables críticas en el desempeño institucional.
Para Pineda, la inclusión no es una métrica pasiva, sino una fortaleza activa, afirmando que «debe ser vista como una capacidad organizacional». El director médico conectó este concepto con la realidad del sistema sanitario, advirtiendo que si un paciente se siente juzgado por su diversidad, ocultará información real, comprometiendo los resultados clínicos.
Aunque reconoció que en América Latina «en términos normativos estamos un escalón más atrás», destacó como un factor sumamente positivo la resiliencia cultural de la región para convivir con la diversidad con mayor naturalidad que los países del denominado primer mundo.



