Quito.- Un nuevo informe publicado en The Lancet Haematology, liderado por la Dra. Bethany Samuelson Bannow, hematóloga de Cleveland Clinic, propone estrategias para mejorar el diagnóstico, la atención y los resultados en mujeres y niñas con afecciones hematológicas, como trastornos hemorrágicos, sangrado menstrual abundante, hemorragia posparto, trombosis y otras complicaciones relacionadas con el embarazo.
Presentado durante el Congreso 2026 de la International Society on Thrombosis and Haemostasis (ISTH) en París, el informe destaca la necesidad de lograr diagnósticos más tempranos, tratamientos consistentes y una mayor inversión en investigación y educación para reducir las brechas existentes en la salud hematológica de las mujeres.
“Mejorar la atención hematológica para las mujeres de todas las edades representa una de las oportunidades más claras para fortalecer los resultados de salud a nivel mundial”, afirmó la Dra. Samuelson Bannow, directora de Hematología Clásica del Cleveland Clinic Cancer Institute. “Las herramientas ya existen, y este informe ofrece una hoja de ruta para aplicarlas de manera más consistente y equitativa”.
La Comisión encontró que las mujeres y las niñas enfrentan mayores tasas de anemia, retrasos en el diagnóstico, tratamientos insuficientes y complicaciones relacionadas con trastornos hemorrágicos y de coagulación, especialmente durante la menstruación, el embarazo y el posparto. Además, continúan estando subrepresentadas en los ensayos clínicos y sus necesidades específicas suelen recibir poca atención en la investigación y las políticas públicas.
Entre los hallazgos más relevantes, el informe señala que las mujeres esperan entre 14 y 16 años para recibir el diagnóstico de un trastorno hemorrágico, frente a los aproximadamente dos años que esperan los hombres. Asimismo, advierte que el sangrado menstrual abundante, que afecta hasta a una de cada tres mujeres, suele ser el primer signo de un trastorno hemorrágico hereditario, pero con frecuencia se minimiza o no se evalúa adecuadamente.
La Comisión plantea como objetivo reducir a menos de 24 meses, para el año 2035, el tiempo promedio entre la aparición de los síntomas y el diagnóstico en mujeres y niñas con trastornos hemorrágicos, mediante la incorporación de estrategias de detección en las guías clínicas y la capacitación de los profesionales de la salud.
“El informe representa un hito para la salud de las mujeres y la hematología”, señaló el Dr. Pantep Angchaisuksiri, presidente de la ISTH. “Ofrece una guía para que médicos, investigadores y responsables de políticas mejoren la atención y los resultados de las pacientes en todo el mundo”.
Entre las principales recomendaciones se incluyen acelerar el diagnóstico de los trastornos hemorrágicos, implementar la detección sistemática del sangrado menstrual abundante y la deficiencia de hierro, fortalecer los protocolos para la hemorragia posparto, personalizar el manejo de la trombosis durante el embarazo y el posparto, actualizar las guías clínicas e incrementar la participación de las mujeres en la investigación.
“La evidencia es clara: es posible lograr avances significativos”, concluyó la Dra. Samuelson Bannow. “Con una acción coordinada entre la atención clínica, la investigación y la educación, podemos brindar una atención hematológica más oportuna, eficaz y equitativa a las mujeres y niñas de todo el mundo”.



