“Cangrejos, pianos y manzanas”. Es parte de la letra del famoso poema Pueblo fantasma y clave de JJ de Fernando Artieda, ¿Pero sabías que ahí se reflejan varios de los patrimonios de Guayaquil?
Es que la urbe huancavilca (como se la conoce) es una ciudad llena de patrimonios, tanto arquitectónicos, culinarios y naturales.
¿Y esto por qué?
Lo descrito anteriormente pertenece a parte de un Proyecto de Aplicación Profesional (PAP) de estudiantes de la Universidad Casa Grande denominado “Guayaquil Eterno”, quienes colocan a la ciudad en una importante plataforma internacional para promover el patrimonio cultural a través de contenidos digitales.
¿Cuál es la plataforma?
Se trata de O-City diseñada para difundir el patrimonio cultural y natural de diversas ciudades o regiones del mundo. Además de revelar su identidad cultural, fomentan el turismo sostenible y atraen inversiones a las localidades que aparecen en este sitio.
¡Chévere, cuéntame más!
Los universitarios de Casa Grande llevaron este proyecto a la creación de diferentes productos, audiovisuales y escritos, que puedan subirse a O-city.org y así, ser apreciados desde cualquier parte del mundo y en cualquier momento, ingresando el nombre Guayaquil en el buscador del portal.
¿Qué patrimonios se describen allí?
Primero, los manglares. Estos tienen su espacio con entrevistas a expertos que resaltan el valor de un ecosistema que respira, y revelan su lado cultural así como ecológico en el entorno del Puerto Principal.
Luego, el Cerro Santa Ana y un audio relato que narra la leyenda que nos traslada a la época de la colonia con Nino de Lecumberry como personaje principal.
Después, tenemos al Art Deco y su huella en la ciudad. En un blog de fotos se observan edificios que evidencian en el casco céntrico su legado con el pasar del tiempo; varios de estos aún se mantienen en su ubicación y estructura original.
Finalmente, y no menos importante, están los cangrejos. Cuya tradición culinaria más emblemática es la cangrejada, símbolo de unión y cultura comunitaria. Un corto documental explora el ritual típico de los porteños.
Para la presentación del proyecto final, los estudiantes invitaron a los medios de comunicación, autoridades, miembros de la sociedad civil, entre otros a un recorrido sobre los patrimonios escogidos.

Concluyendo en la Casa Cino Fabiani con la presentación artística del cantautor guayaquileño Héctor Napolitano, que dio unas breves palabras compartiendo sus experiencias residiendo en el cerro entre canción y canción.

Es imprescindible fomentar la cultura en nuestra ciudad, y qué mejor con proyectos como estos que inmortalizan los patrimonios de Guayaquil; no solo para consumo externo (a través de Internet) sino para conocimiento de los propios habitantes (locales o de otras partes del país) que radican en la Ciudad de Todos.




