Lausana.- Quienes dirigen a las Federaciones Deportivas Internacionales y de los Comités Olímpicos Nacionales han hecho un pedido al Comité Olímpico Internacional para que los atletas rusos y bielorrusos sean admitidos, «lo antes posible» y bajo bandera neutral, en los Juegos Olímpicos que se celebrarán en París el próximo año.

Durante una reunión que sostuvieron en Lausana, los representantes de dichas entidades solicitaron también «claridad» en relación con este tema al Comité Olímpico Internacional (COI), según un comunicado que publicaron al finalizar la misma.

El COI no adoptó aún una decisión respecto de la readmisión de los atletas rusos y bielorrusos, que fueron marginados de las competencias internacionales tras la invasión armada a Ucrania en febrero de 2022, y dijo que anunciará su postura «en el momento oportuno».

El gobierno y las autoridades deportivas de Kiev anunciaron que, en caso de ser admitidos, impulsarán un boicot contra la próxima edición de los Juegos Olímpicos apoyados por otros países aliados.

Algunas disciplinas olímpicas flexibilizaron las restricciones a los atletas rusos y bielorrusos bajo ciertas condiciones y en marzo el COI revocó la prohibición total que pesaba contra los mismos permitiéndoles competir como neutrales siempre y cuando no tuviesen vínculos con el ejército o hubiesen apoyado abiertamente la guerra.

Hoy, el COI «confirmó que la participación de los atletas neutrales en los Juegos Olímpicos podrá ocurrir sólo en base a las rigurosas condiciones existentes» y que «para quienes posean pasaporte ruso o bielorruso no será modificado ni el sistema de clasificación desarrollado por las respectivas federaciones internacionales, ni la cantidad de cupos asignados para cada deporte», explica el comunicado.

El COI suspendió al Comité Olímpico ruso (ROC) porque su país violó la integridad territorial de Ucrania y porque dicha entidad reconoció a las organizaciones regionales de los cuatro los territorios anexados ilegalmente tras la invasión de 2022.

El ROC presentó el mes pasado un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) con sede en Lausana, donde también tiene su base de operaciones el COI.

En septiembre, el Comité Paralímpico Internacional votó en favor de la admisión de los atletas rusos y bielorrusos para que puedan competir en los Juegos de París 2024 bajo bandera neutral.

Ninguna de las dos entidades, sin embargo, aplicó sanciones contra los atletas israelíes como consecuencia del genocidio que el ejército de su país perpetra en Gaza, donde los bombardeos contra la población civil palestina provocaron hasta hoy más de 16 mil muertos, la mayoría de los cuales mujeres y niños.

El COI sí advirtió en ese sentido que no tolerará actos de discriminación durante los Juegos de París 2024 de atletas que se nieguen a competir contra los de Israel, como ya sucedió en anteriores ediciones olímpicas, y evitó comparar la crisis humanitaria que atraviesa Gaza (justificada en aquel ataque de Hamas del 7 de octubre) con la guerra entre Rusia y Ucrania.

Una declaración que, en su momento, llevó al ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, a calificarla de «vergonzosa» y a apuntar a la doble vara con la que muchos miden situaciones similares de distinta manera según la propia conveniencia, como suelen hacerlo gobiernos de Estados Unidos y de Europa que, tras haber condenado enérgicamente la invasión rusa a Ucrania, se llamaron a silencio frente al genocidio en Gaza (cuando no lo respaldaron económica y militarmente).

El COI consideró que ambas situaciones no pueden compararse porque las sanciones a Rusia fueron aplicadas en su momento porque violó la denominada «tregua olímpica» que coincidía con la disputa de los Juegos de Invierno de Pekín 2022, un artilugio para evitar pronunciarse sobre los padecimientos del pueblo palestino.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *