Málaga.- El tenista italiano, Jannik Sinner ha mantenido con vida a Italia durante las semifinales de Copa Davis al triunfar en tres sets a Novak Djokovic e igualar la serie en un triunfo por bando, por lo que el doble será decisivo para definir al segundo finalista del torneo.
El número cuatro del ranking completó su faena en dos horas y 32 minutos de ardua batalla frente al número uno del mundo, y tras levantar tres «match-point» (estaba 4-5 y 0-40) y logró inclinar la balanza para terminar ganando el partido por 6-2, 2-6 y 7-5.
Fue una revancha personal para el italiano, que había perdido la final del ATP Finals en Turín frente al serbio, al que había superado en el Round Robin del torneo de Maestros, logrando así su primera victoria ante ese adversario.
Pero como para que no queden dudas de que no se trató de una casualidad, hoy Sinner dio una enorme muestra de carácter frente a para muchos mejor tenista de la historia y terminó dándole una vida más a Italia, que sueña con alzar la «Ensaladera de Plata» como lo hiciera por única vez allá por 1976.
Falta un punto todavía ante una Serbia que arrancó arriba en la serie que se desarrolla en Málaga tras la victoria de Miomir Kecmanovic (55) frente a Lorenzo Musetti (27) luego de dos horas y 24 minutos de una batalla que se definió por 6-7 (7/9), 6-2 y 6-1.
Serbia conquistó la Copa Davis en 2010 con Djokovic en el equipo que derrotó a Francia por 3-2 en la final del torneo, que por entonces se jugaba con otro formato, y que también integraba el hoy capitán Viktor Troicki, que pondrá seguramente toda la carne al asador en el doble.
Djokovic buscará rehabilitarse en el punto decisivo en dupla con Dusan Lajovic (46), ante una Italia en la que Filippo Volandri anunciaba que que saldría con Lorenzo Sonego (47) y Simone Bolelli (55 en el ranking de dobles), este último reemplazado a último momento por Sinner.
Sinner disputó y ganó el doble en cuartos de final frente a Países Bajos y ahora volverá a verse las caras por cuarta vez en dos semanas con un Djokovic que irá por su revancha ante un rival que tuvo la suya más temprano tras la final perdida en Turín y mantuvo con vida a la «azzurra».
En la definición espera Australia, finalista el año pasado (perdió con Canadá) que con 28 títulos es el segundo equipo más laureado del torneo, sólo superado por las 32 coronas de Estados Unidos, y que venció en la otra semifinal a la sorprendente Finlandia por 2-0 (el doble no se jugó porque la serie ya estaba decidida)
