Quito. – De acuerdo con un estudio realizado por el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF-Ecuador) y el Grupo de Conservación Delfines de Río Ecuador, la población de delfines de río de la Amazonía ecuatoriana es la más escasa de toda la cuenca amazónica.

En Ecuador, actualmente el Cuyabeno, Lagartococha y Yasuní son refugios clave para la conservación de los delfines de río, pero enfrentan una amenaza creciente: las sequías extremas. El país ha atravesado temporadas secas marcadas por caudales bajos en los ríos de la Amazonía; así como por la actual emergencia nacional ante el Fenómeno de El Niño, que se proyecta como intenso y de posible extensión hacia el 2027. Además, una investigación reciente publicada en 2026 en la revista Neotropical Hydrobiology and Aquatic Conservation, documentó la primera muerte de un delfín rosado asociado a una sequía extrema en la región nororiental del Parque Nacional Yasuní, en la Amazonía ecuatoriana.

Frente a esta realidad, WWF Ecuador y el Ministerio del Ambiente y Energía (MAE) desarrollaron los primeros talleres capacitación en el país sobre mortalidad de delfines de río y respuesta a sequías extremas exacerbadas por el cambio climático.

Como parte de una estrategia regional, WWF-Ecuador y el MAE desarrollaron dos talleres de réplica uno en la provincia de Sucumbíos y otro en la provincia de Orellana, dirigidos al personal técnico de las Direcciones Zonales 8 y 9 y de las oficinas técnicas provinciales, a guardaparques de las áreas protegidas Cuyabeno y Yasuní, y a representantes de comunidades indígenas locales.

Durante las jornadas se trabajó en la prevención, atención y respuesta ante varamientos, rescate y manejo adecuado de delfines. Al cierre, los equipos de estas áreas protegidas recibieron el equipamiento básico para la atención emergente.

“Los delfines de río, además de ser importantes indicadores de la salud de los ecosistemas acuáticos, poseen también un importante valor cultural y simbólico para las comunidades indígenas locales”, indica Jeaneth Mashian, científica de nacionalidad Achuar y Técnica de Vida Silvestre de WWF Ecuador. “A través de estas acciones, esperamos no solo garantizar la supervivencia de los delfines en la Amazonia ecuatoriana, sino también preservar la integridad de los ríos, lagunas y su biodiversidad, fundamentales tanto para el bienestar de estas especies como para las comunidades humanas que dependen de ellos”, concluye al finalizar el proceso.

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