Guayaquil.- Desde mayo de 2023, el centro de Guayaquil vive una recuperación vial de fondo. La Dirección de Obras Públicas impulsa un plan que abarca 50 calles, con obras culminadas y en ejecución, concebido para dejar atrás las reparaciones superficiales y construir vías más resistentes y duraderas. La estrategia responde a las condiciones particulares de esta zona, donde confluyen actividades comerciales, servicios, transporte público y miles de desplazamientos diarios. En varios tramos, el asfalto fue reemplazado por hormigón para ofrecer una solución estructural frente al desgaste provocado por la circulación constante.
Las intervenciones y los trabajos viales complementarios representan una inversión de USD 16,87 millones. Las obras se ejecutan mediante contratos y con maquinaria y personal municipal, como parte de una planificación conjunta para recuperar estructuralmente las calles del centro. A diferencia del bacheo o del cambio de carpeta asfáltica, reconstruir una vía con hormigón exige retirar el pavimento deteriorado, mejorar la base, construir nuevas losas y respetar el tiempo necesario para que alcancen la resistencia requerida. Son obras más complejas y duraderas, especialmente cuando incorporan trabajos hidrosanitarios.
En muchos casos, la intervención incluye la renovación de redes de agua potable, aguas servidas y drenaje pluvial para corregir problemas existentes, mejorar la prestación de los servicios, prevenir daños en la calzada y evitar que el nuevo pavimento deba romperse posteriormente.
Planificación progresiva para mantener la movilidad
Las reconstrucciones se ejecutan por tramos para evitar el cierre total de calles esenciales para la movilidad del centro. Además, las evaluaciones técnicas permiten identificar los segmentos que presentan daños estructurales y requieren el reemplazo integral del pavimento. En la calle Rumichaca, vía clave que articula el centro de norte a sur, se han recuperado nueve tramos. Entre Luque y la avenida 9 de Octubre, por donde circulan 24 líneas de transporte urbano, el pavimento asfáltico fue reemplazado por hormigón rígido para ofrecer mayor resistencia y durabilidad.
Esta planificación también se ha aplicado en calles como Ayacucho, Pedro Pablo Gómez, Gómez Rendón, Víctor Manuel Rendón, Brasil, Cuenca, Argentina, Letamendi, Alcedo, Francisco de Marcos, Clemente Ballén, Colón, Sucre, 10 de Agosto, García Moreno, José de Antepara, Calicuchima, Maldonado, Pedro Moncayo, Lorenzo de Garaycoa, Noguchi y Venezuela
Hormigón para soportar la operación de la Metrovía
El plan incorporó diez intervenciones con hormigón hidráulico en los carriles de la nueva Troncal 4 de la Metrovía. Los trabajos se distribuyeron en tramos de Luis Urdaneta, Riobamba, García Avilés, Noguchi, León Febres Cordero, General Gómez y Venezuela, con una inversión de USD 2,21 millones.
El hormigón resulta fundamental en estos corredores porque el peso y la circulación frecuente de los buses articulados someten la calzada a cargas superiores. Su estructura ofrece mayor capacidad para resistir la operación continua del sistema.
Seis reconstrucciones mantienen activo el plan
Actualmente, se reconstruyen con hormigón seis tramos del centro. Pedro Robles Chambers, entre Lizardo García y Carchi, alcanza el 90 % de avance; mientras que Vacas Galindo, entre Los Ríos y la avenida del Ejército, registra un avance del 70 %. Los otros frentes corresponden a Rumichaca, entre Febres Cordero y Franco Dávila, y entre Julián Coronel y Manuel Galecio; Clemente Ballén, desde Pedro Moncayo hasta Lorenzo de Garaycoa; y Los Ríos, entre Sucre y Colón.
Las obras avanzan por fases e incluyen, según las necesidades de cada sector, la renovación de redes hidrosanitarias, aceras y bordillos. En la calle Los Ríos refleja esta planificación progresiva: el tramo entre Brasil y Gómez Rendón ya concluyó y actualmente se reconstruye el segmento comprendido entre Sucre y Colón, en un sector reconocido por sus tradicionales cangrejales.
Las 160 intervenciones, entre culminadas y en ejecución, reflejan una decisión municipal sostenida: atender las calles del centro con soluciones acordes con su importancia y nivel de circulación. Aunque estas obras demandan más tiempo de ejecución, su propósito es claro: priorizar la calidad para que cada tramo recuperado ofrezca mejores condiciones durante varias décadas.



