Samborondón.- La Alcaldía de Samborondón realizó una nueva entrega de escrituras a familias de distintos sectores del cantón, como parte del programa municipal de legalización “Mi terreno, mi futuro”. En esta jornada, desarrollada en la Casa Museo, en cabecera cantonal, 80 familias recibieron el documento que acredita la propiedad de sus terrenos.
Con esta entrega, la ciudad alcanza un 65% de legalización a nivel cantonal, consolidando el proceso que impulsa el Municipio para que más ciudadanos puedan acceder a la formalización de sus predios y a los beneficios que ello representa para sus hogares. “Nuestro compromiso siempre ha sido trabajar por el bienestar de las familias.
Por eso, desde el inicio de esta administración impulsamos la legalización de terrenos, porque sabemos que detrás de cada escritura hay una familia que asegura su casita, su hogar, y construye un mejor futuro para sus hijos y nietos”, expresó el alcalde Juan José Yúnez.
Entre los principales beneficiarios de esta nueva entrega constan familias de sectores de cabecera cantonal como Nueva Jerusalén, Los Piñuelos, El Carmen, El Encanto, La Tejería, Santa Ana, San Joaquín, María Parra, entre otros.
A ellos se suman ciudadanos de Tarifa Antigua y de los recintos Miraflores, Barranca, Buijo Histórico, San Nicolás y más sectores rurales. La legalización de terrenos permite a las familias contar con un documento que respalda la propiedad de su vivienda, brindando tranquilidad y mayores oportunidades para planificar su futuro, acceder a trámites y fortalecer el patrimonio construido a lo largo de los años.
Esta es la primera entrega de escrituras realizada durante 2026 y forma parte del trabajo que la Alcaldía de Samborondón mantiene cada año para ampliar el acceso a la regularización de predios en distintos sectores urbanos y rurales del cantón.
A través de este programa, el Municipio continúa impulsando acciones orientadas a fortalecer el bienestar de las familias samborondeñas, promoviendo que más ciudadanos cuenten con la seguridad y tranquilidad de tener formalmente reconocido el lugar que han construido como hogar.



