Quito.- La Asamblea Nacional del Ecuador aprobó hoy con 79 votos afirmativos la Ley Orgánica de Gobernanza del Espacio Marino-Costero, un marco legal histórico que protege las zonas de rompiente de olas, regula los usos del mar y establece el primer sistema interinstitucional de gobernanza costera del país. La ley, impulsada durante cinco años por el movimiento ciudadano Mareas Vivas y respaldada por más de 10.000 firmas ciudadanas, llena un vacío normativo que había dejado sin protección específica a los 640 kilómetros de costa continental y los más de 100 spots de surf identificados en el Ecuador.
“Hoy Ecuador escribe una página que las generaciones futuras leerán con orgullo. Durante décadas, nuestras olas rompieron sin que el Estado las reconociera como lo que son: ecosistemas vivos, patrimonio natural, motor de economías costeras. Con esta ley, Ecuador se adelanta al mundo. No protegemos el surf — protegemos la inteligencia colectiva de un país que entendió que el mar no es un recurso a explotar, sino un derecho a preservar».
— Niels Olsen Peet, Presidente de la Asamblea Nacional del Ecuador
PROPONENTE
“El mar nos ha dado todo: pesca, turismo, identidad y cultura; ya es hora de devolverle”, enfatizó el asambleísta Fernando Jaramillo, en su caliddad de ponente al explicar que en la sesión del Pleno, durante el segundo debate del proyecto de Ley Orgánica de Gobernanza del Espacio Marino Costero, se expusieron nueve intervenciones con 26 observaciones formuladas por distintos asambleístas.
VOCES CIUDADANAS
Jericco “Jecho” Rosero, campeón mundial de Bodyboard DX 2026 y oriundo de San Cristóbal, Galápagos, destacó que el Ecuador cuenta con talento y olas de nivel mundial, aunque aún existen limitaciones en el acceso a espacios de entrenamiento y formación. Reafirmó además su compromiso de seguir representando al país e impulsar una escuela de surf y bodyboard para formar nuevas generaciones y fortalecer la protección del océano. “Porque una ola puede cambiar una vida. Una ola ha cambiado mi vida y puede cambiar el camino de niños y jóvenes ecuatorianos”, expresó.
Durante la jornada también se destacó la importancia de construir políticas públicas desde la ciudadanía, a partir de procesos participativos, científicos y comunitarios. Representantes de organizaciones y colectivos vinculados a la conservación marina subrayaron que, tras cinco años de trabajo conjunto, el país da un paso histórico para proteger sus olas, costas y ecosistemas marinos. “Defender la naturaleza no es frenar el desarrollo: es garantizar un desarrollo responsable, sostenible y con identidad para las próximas generaciones”, señaló la directora de Fundación Mingas por el Mar, Cecilia Torres. En la misma línea, Beatriz Aguirre enfatizó que “las olas no son solo paisaje: son infraestructura natural que puede transformar economías enteras”.
LOS PILARES DE LA LEY
Registro Nacional de Zonas de Rompientes: instrumento técnico público para catalogar y proteger cada zona de ola rompiente del país.
Consejo Interinstitucional del Mar: órgano colegiado con poder vinculante para la gobernanza marino-costera, con participación de 7 miembros permanentes y 12 miembros complementarios.
Principio Precautorio: la incertidumbre científica no podrá usarse como excusa para postergar medidas de protección ante riesgo de daño grave o irreversible.
Protección de ecosistemas sensibles: regula dunas, zonas de anidación de tortugas marinas, manglares y hábitats vulnerables.
Planificación espacial marina: ordena pesca, turismo, puertos, deportes y energías azules bajo un marco unificado de sostenibilidad.
Alineación internacional: implementa CONVEMAR, ODS 14 y el Convenio de Biodiversidad Biológica en legislación nacional vinculante.
CONTEXTO Y ANTECEDENTES
El proceso nació en 2020 cuando la comunidad surfera de General Villamil Playas frenó la construcción de un muelle que amenazaba con destruir las olas del lugar. El movimiento Mareas Vivas canalizó esa energía en una propuesta legislativa entregada formalmente a la Asamblea el 30 de julio de 2024.
Ecuador se inspira en Perú — primer país en aprobar una ley de protección de olas — y lo supera con un marco de gobernanza integral que incluye autoridad institucional con poder vinculante.
OPORTUNIDAD ECONÓMICA
El surf mueve USD 70 mil millones anuales a nivel global. El Salvador multiplicó su turismo a 3,9 millones de visitantes anuales con su estrategia Surf City. Montañita es la prueba ecuatoriana: una ola transformó una comunidad pesquera en el destino turístico más reconocido del país. Proteger las olas es proteger infraestructura natural generadora de desarrollo por décadas.
