París.- El ecuatoriano Jonathan Narváez conquistó la cuarta etapa del Giro de Italia, primera de la centésimo novena edición que se ha desarrollado en suelo italiano luego de las primeras tres corridas en Bulgaria y tras la cual la tradicional competencia ciclística pasó a ser comandada por el local Giulio Ciccone.
«Estoy muy contento porque trabajé muy duro para llegar en buena forma y el equipo depositó mucha confianza en mí», destacó Narváez, que tras la primera jornada de descanso cantó victoria al completar al tramo de 138 kilómetros entre Catanzaro y Cosenza en tres horas, ocho minutos y 46 segundos.
«Trataré de disfrutar de esta jornada porque mañana será otro día. Ayer, mientras cenábamos con mis compañeros, nos preguntábamos qué sucedería hoy. La sorpresa finalmente llegó porque pedaleé con mucha, mucha fuerza. Así es el ciclismo», completó el ecuatoriano, que compite para el UAE Team Emirates-XRG.
«Veremos si podemos ganar, pero hoy es tiempo de festejo», concluyó Narváez, que compartió podio con el también sudamericano, el venezolano Orluis Alberto Aular Sanabria, de Movistar, y con el italiano Ciccone (Lidl-Trek), ambos con idéntico registro que el vencedor del día.
Ciccone, que desplazó de la cima de la general al uruguayo Guillermo Silva (Astana), aventaja por apenas cuatro segundos al suizo Jan Christen (UAE Team Emirates-XRG) al alemán Florian Stork (Tudor Pro Cycling Team), que precede el ecuatoriano Egan Bernal (NetCompany Ineos), ganador del Giro en 2021, que marcha a la misma distancia de la cima.

«Es una emoción indescriptible lucir la casaca rosa, un color especial. Siempre lo soñé, aunque sea sólo por un momento, y varias veces estuve cerca o se la puso algún compañero. Sabía que algún día me tocaría a mí y ese día llegó», afirmó el nuevo líder de la competencia.
«Desde que era un niño tenía ese sueño y ahora trataré de conservarla, aunque no dependerá sólo de mí. Intentaré retenerla todo el tiempo que sea posible, después veremos qué pasa día a día», agregó Ciccone, al reconocer que «ahora comienzan las etapas más duras y no será fácil».
«Estamos todos muy apretados en pocos segundos (en la general, Ndr), pero siento que hoy me saqué 100 kilos de encima porque liderar el Giro era casi una obsesión», completó el italiano, al anticipar que «esto no cambia nada, seguiré corriendo como hasta ahora y como siempre, dándolo todo».
El desembarco en Italia del Giro resultó una especie de amuleto para el nuevo líder al final de una jornada que arrancó en Catanzaro desde el Parque de la biodiversidad mediterránea con una caravana integrada por 176 competidores que partió a la señal del alcalde Nicola Fiorita.
Los corredores recorrieron las calles de la ciudad y su centro histórico antes de emprender viaje rumbo a Cosenza para dar vida a una etapa en la cual el favorito danés Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike) perdió a uno de sus escuderos: El neerlandés Wilco Keldermann, quien pagó los efectos de la caída generalizada en Veliko Tarnovo y abandonó.
Mañana se disputará la quinta etapa de la competencia, que tendrá un recorrido de 203 kilómetros que unirá Praia a Mare, a orillas del mar Tirreno en la provincia de Cosenza, Calabria, a la que el Giro regresa después de 37 años, con Potenza.
