Chicago.- Cuando estamos a muy poco tiempo de iniciar el Mundial 2026, los precios disparados de las entradas en las plataformas de reventa de Estados Unidos siguen causando polémica, Mientras que el órgano rector del Fútbol mundial insiste en la ‘ley del mercado dinámico’, que permite a los usuarios ajustar su petición económica a la demanda.
En la mañana estadounidense de este miércoles las entradas más baratas para ver la final del 19 de julio en el MetLife se vendían por 9.263 dólares en la plataforma de venta en línea VividSeats. Las más caras costaban 64.822 dólares.
En los últimos días han salido a la venta boletos para la final del torneo, el primero de la historia con 48 selecciones participantes, por más de dos millones de dólares.
Las plataformas de venta en línea de entradas operan legalmente en Estados Unidos y permiten a los usuarios revender boletos a los precios que ellos mismos determinen, siempre que haya alguien dispuesto a pagarlos.
Este sistema ajusta el valor de las entradas según la demanda, lo que puede provocar incrementos notables en eventos de alta popularidad como las Finales NBA, un Super Bowl o el Mundial de fútbol.

Sin embargo, esas cifras no necesariamente reflejan el precio real de venta. En muchos casos, estos precios son una referencia inicial dentro del mercado dinámico y pueden ajustarse en función del interés real de los compradores.
«Tenemos que observar el mercado. Estamos en el mercado donde el entretenimiento es el más desarrollado del mundo. Por eso tenemos que aplicar precios de mercado», dijo Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en una reciente intervención en Los Ángeles.
«En Estados Unidos también está permitido revender entradas. Así que si se venden a un precio demasiado bajo, esas entradas se revenderán a un precio mucho más alto. Aunque algunas personas digan que los precios de las entradas que tenemos son altos, aun así terminan en el mercado de reventa a un precio todavía más alto, más del doble de nuestro precio», insistió.
Los precios se disparan no solo para la final, sino también para partidos de menor atractivo, como el debut de la selección de Estados Unidos contra Paraguay en Los Ángeles.
La entrada más barata se vendía por 942 dólares en la mañana del miércoles, y la más cara, por 7.877 dólares.
El debut de Argentina, vigente campeona del Mundo, contra Argelia en Kansas City también tiene precios muy altos, que oscilan entre los 776 y los 5.362 dólares.
Cabe destacar que este mercado dinámico también implica un posible efecto contrario. Sin demanda, las entradas pueden ver un importante bajón en sus precios al acercarse la fecha del encuentro.
