Quito.- La inteligencia artificial (IA) es una de las áreas tecnológicas con mayores proyecciones económicas, impulsando cambios en la forma en que las empresas operan e innovan, creando nuevas oportunidades de negocio y transformando industrias. Sin embargo, la gestión de la energía en uno de los mayores desafíos para los centros de datos habilitados para IA, donde garantizar la disponibilidad y calidad constante de la energía es fundamental para mantener la eficiencia y la confiabilidad operativa.
Repensar el diseño de la infraestructura para el éxito
Las estrategias y procesos de diseño que se han utilizado durante décadas también deben actualizarse. Para hacer frente a estos desafíos, Vertiv ha desarrollado principios de diseño específicos para IA que permiten responder a nuevos requisitos de carga de trabajo y densidad:
- Diseñar energía y enfriamiento de manera holística: Se requiere un enfoque integral de la infraestructura para satisfacer las demandas simultáneas de energía y enfriamiento de la IA. Al emplear tecnologías integradas altamente eficientes, como el enfriamiento líquido directo al chip junto con infraestructura eléctrica avanzada, las soluciones diseñadas de forma holística mejoran la eficiencia general, permiten la escalabilidad y garantizan que las cargas de trabajo de IA no se vean limitadas ni ralentizadas por restricciones de la infraestructura.
- Hacer un uso eficiente de la energía disponible: Se prevé que la IA genere un crecimiento sin precedentes en el consumo energético de los centros de datos. Los racks de IA deben utilizar cada watt de la forma más eficiente posible, lo que exige diseños que eliminen la energía ociosa alineando los clústeres de IA con los bloques de capacidad del centro de datos y aprovechando los últimos avances en eficiencia de los equipos.
- Equilibrar el TCO, la redundancia y el radio de impacto (blast radius): Maximizar el valor de la infraestructura de IA requiere un análisis cuidadoso de los costos totales, la redundancia y el alcance potencial de los daños que podrían producirse ante una falla. Lograr el equilibrio adecuado optimiza la inversión de capital, la gestión de riesgos, la escalabilidad y la confiabilidad.
- Prepararse para picos en las cargas de trabajo de IA: Las cargas de trabajo de IA pueden presentar grandes variaciones en sus requerimientos de recursos, lo que genera una demanda informática dinámica.
- Aprovechar tecnologías de enfriamiento líquido y por aire: La combinación de tecnologías de enfriamiento líquido y por aire permite que las fortalezas de cada una se complementen. El resultado es una solución flexible que responde a distintas necesidades de enfriamiento según las cargas de trabajo, además de ser eficiente y escalable.
Simplificar la transición hacia la alta densidad
Algunas empresas han enfrentado dificultades por falta de espacio para racks de alta densidad o han encontrado limitaciones en la infraestructura eléctrica que requieren rediseños estructurales. Un caso de éxito de Vertiv es Colovore, un centro de datos en Silicon Valley diseñado específicamente para soportar cargas de alta densidad asociadas a IA, machine learning y big data. Con hasta 50 kW de capacidad por rack y un modelo de pago por kW, Colovore ha optimizado su infraestructura para maximizar la eficiencia energética y térmica en un espacio limitado.
