Melbourne.- Aryna Sabalenka quien es la número uno del mundo de la WTA ha conseguido avanzar con toda autoridad a la gran final del sábado en el Abierto de Australia al tener que enfrentar a Elena Rybakina.
Sabalenka aplastó por 6-2 y 6-3 a la ucraniana Elina Svitolina, duodécima del escalafón femenino, e irá en busca de su quinto título en un Grand Slam tras haber ganado también el US Open en 2024 y 2025, aunque para ello deberá derrotar a Rybakina, campeona en Wimbledon en 2022, que despachó por 6-3 y 7-6 (9/7) a la estadounidense Jessica Pegula, sexta del ranking.
Será la primera final de un Grand Slam para la rusa nacionalizada kazaja desde aquella que animó en Melbourne en 2023 frente a Sabalenka, que abdicó al trono en la pasada temporada al caer en la final frente a la estadounidense Madison Keys, novena del escalafón, que en esta edición se despidió del torneo al caer en sets corridos y en tercera ronda frenta a su compatriota Pegula, quien hoy corrió la misma suerte.
No la tendrá fácil la kazaja, que superó en seis de los 14 duelos previos a la bielorrusa, que sacó ventaja en el historial al ganar los primeros cuatro, pero cayó en el último, cuando chocaron en la final del WTA Finals del año pasado que cerró la temporada en Riad, Arabia Saudita, y que en Melbourne se instaló en la definición sin haber cedido un solo set.

Hoy, la número uno del mundo jugó poco más de una hora para sacar el primer pasaje ante una Svitolina que sintió la diferencia de potencia física y la mayor velocidad de impacto de su rival y se limitó a defenderse, a pesar de lo cual conectó 12 tiros ganadores, contra 19 de Sabalenka, que cometió 15 errores no forzados, dos menos que la ucraniana, y tras el partido destacó: «Me cuesta creer el resultado, pero el trabajo aún no terminó».
Una hora y 40 minutos le demandó a Rybakina desembarazarse de Pegula, a la que superó con más claridad en el primer set, que sentenció en poco más de media hora, tras el cual volvió a quebrar el servicio de su rival, pero concedió alguna ventaja a la estadounidense, que con un tenis más agresivo y arriesgado volvió a meterse en partido, remontó tres match-point y llevó la definición al tie-break.
La potencia de la kazaja hizo la diferencia y tras remontar dos set points, conectó un «ace» y luego un revés imposible de devolver para Pegula y se aseguró el segundo pasaje a la final del Abierto de Australia, que espera ahora por los finalistas en el cuadro masculino, donde chocarán los primeros cuatro preclasificados y primeros cuatro del ranking, algo que no sucedía desde hacía 13 años.
