Quito.-Ecuador y Estados Unidos consolidaron una alianza estratégica en materia de seguridad y defensa con el objetivo de desarticular las estructuras financieras y operativas del crimen transnacional que operan en el país y la región. El acuerdo, ratificado el 25 de enero de 2026, prioriza el combate al narcotráfico, la minería ilegal y otras economías criminales que afectan la estabilidad y la seguridad nacional.
El anuncio se realizó en Quito, tras una reunión de alto nivel entre el subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Joseph Humire, y las principales autoridades del gabinete de seguridad ecuatoriano, entre ellas la canciller Gabriela Sommerfeld, así como los ministros de Defensa y Interior. Durante el encuentro se definieron líneas de acción conjuntas que se ejecutarán a lo largo de 2026.
La ofensiva conjunta se enfocará en zonas críticas del territorio ecuatoriano, especialmente en áreas donde el extractivismo ilegal y el tráfico de drogas sirven como fuentes de financiamiento para grupos armados y organizaciones delictivas. Además, se reforzará el blindaje de los puertos marítimos y de las rutas estratégicas del Pacífico, utilizadas para la salida de cargamentos ilícitos hacia mercados internacionales.
El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Henry Delgado, confirmó que la estrategia ya se encuentra definida y contará con el respaldo de tecnología de punta proporcionada por el gobierno estadounidense, la cual permitirá fortalecer las capacidades de inteligencia, vigilancia y control en corredores clave utilizados por las economías criminales, particularmente en la frontera norte con Colombia.
En cuanto a una eventual participación directa de personal militar extranjero en territorio ecuatoriano, el ministro del Interior, John Reimberg, señaló que los detalles operativos se mantienen bajo reserva, por motivos de seguridad nacional. Sin embargo, aseguró que el plan tendrá resultados operativos contundentes en el corto plazo, orientados a recuperar el control territorial y debilitar las redes criminales que amenazan al país.
Las autoridades destacaron que esta cooperación internacional busca fortalecer la capacidad del Estado ecuatoriano para enfrentar el crimen organizado, proteger sus fronteras y garantizar la seguridad de la ciudadanía, en un contexto regional marcado por el crecimiento de las actividades ilícitas transnacionales.
