Quito.– Las deportaciones de ecuatorianos desde Estados Unidos continúan durante el inicio de 2026. Según datos oficiales de la Cancillería, entre el 1 y el 26 de enero un total de 742 ciudadanos ecuatorianos fueron deportados y retornaron al país, la mayoría de ellos hombres.
De acuerdo con el reporte, del total de deportados 615 son hombres y 127 mujeres, quienes fueron trasladados en aviones militares estadounidenses. Estas expulsiones forman parte de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump, quien al iniciar su segundo mandato ratificó las deportaciones masivas, ya sea mediante salidas voluntarias o como resultado de operativos y redadas ejecutadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante 2025, las autoridades ecuatorianas registraron 9.351 casos de deportaciones, cifra que refleja la magnitud del fenómeno migratorio irregular hacia Estados Unidos. Al arribar a los aeropuertos del país, los ecuatorianos deportados reciben un kit de asistencia humanitaria, que incluye artículos personales y una ayuda económica aproximada de USD 50 para facilitar su traslado a sus lugares de origen. Este apoyo se brinda gracias a un convenio entre el Gobierno del Ecuador y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.
Las autoridades indicaron que los deportados son, en su mayoría, personas que ingresaron de manera irregular a territorio estadounidense, muchos de ellos atravesando la peligrosa selva del Darién, ubicada entre Colombia y Panamá. Sin embargo, el tránsito de ecuatorianos por esta ruta ha disminuido de forma considerable en los últimos años.
Según el Servicio Nacional de Migración de Panamá, en 2023 cruzaron el Darién 57.250 ecuatorianos, mientras que en 2024 la cifra bajó a 16.576. Entre enero y noviembre de 2025, apenas 128 ecuatorianos realizaron este trayecto, una reducción atribuida a las medidas restrictivas implementadas por el presidente panameño José Raúl Mulino para frenar la migración irregular en la región.
Estas cifras reflejan un cambio significativo en las dinámicas migratorias y evidencian el impacto de las políticas migratorias tanto en Estados Unidos como en los países de tránsito.
