Quito.- El sector energético privado de Colombia aseguró que continuará vendiendo electricidad a Ecuador hasta el final de la sequía, prevista para marzo de 2025. Esto es clave para el sistema eléctrico ecuatoriano, que depende de la importación de energía durante el estiaje, cuando el caudal del embalse de Mazar comienza a descender.

Según Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg) de Colombia, las lluvias constantes mantienen los embalses del país vecino a un 83% de su capacidad, lo que permitirá suministrar hasta 450 MW diarios a Ecuador. Este aporte representa entre el 3% y 4% de la generación eléctrica nacional.

Actualmente, el embalse de Mazar ha visto reducido su caudal a 24,35 m³/s y el nivel de agua ha bajado a 2.148,4 metros sobre el nivel del mar, aunque sigue muy por encima de los niveles críticos de 2024. El complejo hidroeléctrico Paute, que incluye Mazar, Paute-Molino y Sopladora, genera 1.756 MW, equivalentes al 38% de la demanda nacional, y depende en gran medida de Mazar.

Expertos advierten que, de mantenerse la sequía hasta marzo y con un estiaje similar al de 2024, Ecuador podría enfrentar un déficit de hasta 300 MW, pese a la importación desde Colombia. El ingeniero Ricardo Buitrón resalta que la generación hidroeléctrica del país es vulnerable a variaciones de precipitaciones y que la infraestructura térmica de respaldo ha sido insuficiente.

Sin embargo, el pronóstico meteorológico es alentador: Etapa y el Inamhi prevén lluvias en los próximos días, con probabilidades de hasta 60%, lo que podría mejorar los niveles de agua en Mazar y otros embalses clave del país.

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