Quito.- Un estudio presentado por WWF Ecuador y la Plataforma Nacional de Acción por los Plásticos revela que ningún ecosistema del país está libre de contaminación plástica. La investigación, realizada junto a la Universidad San Francisco de Quito, documenta impactos sobre más de 96 especies, principalmente aves, mamíferos y peces, y alerta sobre los riesgos que esta crisis ambiental representa para la biodiversidad ecuatoriana, una de las más ricas del planeta.

Los ecosistemas más afectados son los costeros y marinos, con un 50,65 % de impacto, debido a la pesca, el turismo y la acumulación de residuos. Los sistemas urbanos actúan como corredores de microplásticos hacia ríos y manglares, mientras que en la Sierra y Amazonía, los plásticos alteran comunidades microbianas, afectan la calidad del agua y se incorporan a suelos agrícolas y canales de riego. Incluso el archipiélago de Galápagos enfrenta presión por la llegada constante de plásticos y el aumento del turismo.

El estudio también evidencia una brecha entre la regulación y su implementación. A pesar de contar con leyes como la Ley de Plásticos de un Solo Uso y la Ley de Economía Circular Inclusiva, la contaminación sigue avanzando y degradando hábitats esenciales, afectando cadenas alimentarias, servicios ecosistémicos y especies vulnerables.

María Rivadeneira, gerente de Políticas y Gobernanza de WWF Ecuador, señaló que “la contaminación plástica avanza de manera silenciosa y acelera la pérdida de biodiversidad en la región, que en los últimos 50 años ha alcanzado un 95 % en Latinoamérica y el Caribe”.

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