Quito .-La audioprotecista Arianna Araujo explicó que, si bien la música es una herramienta poderosa para el bienestar emocional y mental, su consumo irresponsable —especialmente a volúmenes elevados— puede derivar en daños auditivos irreversibles.

Según detalló, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de mil millones de jóvenes en todo el mundo están actualmente en riesgo debido a la exposición constante a ruidos fuertes, ya sea por el uso prolongado de audífonos, la asistencia frecuente a conciertos, bares, discotecas o la presencia de contaminación sonora en las ciudades.

Araujo subrayó que el oído humano no está diseñado para tolerar niveles altos de sonido de manera continua. Por ello, recomendó mantener el volumen de los dispositivos por debajo del 60%, evitar la exposición directa a fuentes de ruido intensas y realizar pausas auditivas de 5 a 10 minutos cada hora para permitir que el oído se recupere.

Además, enfatizó la importancia de crear conciencia, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes, sobre la necesidad de proteger su salud auditiva desde edades tempranas para evitar pérdidas progresivas o tinnitus, afecciones que no siempre tienen tratamiento.

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