Caracas.- El Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció la creación de comandos de defensa integral en respuesta a la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del Pentágono, al mar Caribe. Este grupo de ataque estadounidense, integrado por más de 4.000 marineros y decenas de aeronaves tácticas, fue desplegado bajo el argumento de reforzar las operaciones contra el narcotráfico.
Sin embargo, el Gobierno venezolano calificó la maniobra como una “amenaza imperial” y aseguró que forma parte de una “escalada militar” de Estados Unidos para aumentar la presión sobre Caracas. Ante ello, Maduro firmó la Ley del Comando para la Defensa Integral de la Nación, aprobada por la Asamblea Nacional, con el objetivo de fortalecer la preparación del país para enfrentar “cualquier agresión externa”.
Durante un acto transmitido por el canal estatal VTV desde el Palacio de Miraflores, el mandatario instó a los nuevos comandos a organizarse y entrenarse para “defender la patria en caso de una lucha armada”.
“Debe activarse la orden para que los comandos de defensa integral se estructuren y entren al trabajo para estar preparados si nos tocara ir a la lucha armada para defender esta sagrada herencia de los libertadores”, expresó Maduro.
El líder chavista también denunció lo que calificó como “catorce semanas de locura criminal imperial” y aseguró que Venezuela ha fortalecido sus capacidades militares y logísticas para “responder ante cualquier escenario”.
Según el propio Maduro, más de ocho millones de venezolanos ya se han incorporado a la milicia nacional, mientras continúan los entrenamientos ciudadanos en todo el país sobre técnicas de defensa y despliegue territorial.
La nueva normativa establece que los comandos de defensa integral estarán adscritos al Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb) y tendrán la misión de coordinar operaciones militares, proteger infraestructuras estratégicas y garantizar la continuidad de servicios públicos esenciales en caso de emergencia nacional.
Mientras tanto, el Gobierno de Estados Unidos mantiene desde agosto su despliegue militar en el Caribe, asegurando que su presencia tiene fines de cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico. Caracas, por su parte, sostiene que se trata de una “maniobra para propiciar un cambio de régimen”.
