Río de Janeiro.- El equipo argentino de Lanús ha igualado a un gol por bando con Fluminense en el mítico Estadio «Maracaná» de Río de Janeiro logrando una histórica clasificación a semifinales de la Copa Sudamericana.
El cuadro granate que había conquistado por la mínima diferencia en el cotejo de ida, se quedó con la serie y se metió entre los cuatro mejores del torneo que supo ganar en 2013. El duelo estuvo marcado por los incidentes que demoraron el comienzo del segundo tiempo en el mítico recinto de Río de Janeiro.
Antes del descanso, el equipo de Mauricio Pellegrino se animó y jugó más en el campo del Flu. Se arrimó y dispuso de algunas llegadas, pero sin profundidad.
*El retraso del segundo tiempo por los incidentes. Al ingresar al campo de juego, los futbolistas de Lanús no quisieron jugar al ver los incidentes en la tribuna ya que habría habido familiares y allegados en esa parte de la grada. Luego le reclamaron al árbitro Jesús Valenzuela que no comience el segundo tiempo y el juez acató esa solicitud. En ese marco, se comparó el violento episodio con lo acontecido en la vuelta entre Independiente y la Universidad de Chile por el mismo certamen.

En un momento el encuentro iba a reanudarse, pero los efectivos de seguridad volvieron a agredir a los simpatizantes visitantes y los jugadores de Lanús fueron corriendo y quisieron meterse en la tribuna, aunque no se los permitieron. Una vez que los incidentes terminaron, con 21 minutos de retraso el segundo tiempo se inició.
El trámite fue intenso con un Lanús que salió a buscar el empate y Fluminense aprovechando los espacios. Losada se vistió de héroe e impidió la caída de su valla con una tapada providencial ante un misil de Matheus Martinelli.
La banda derecha fue el lugar elegido por Fluminense para atacar y llovieron los centros en el área de Lanús, que le costó salir. En una de las tantas llegadas, Juan Pablo Freytes cabeceó y la pelota pasó muy cerca.
Las pocas que dispuso Lanús debió aprovecharlas y a los 67 minutos capitalizó la primera llegada que tuvo en el segundo tiempo luego de una buena jugada en la que Dylan Aquino (entró muy bien) descargó para Moreno y tras una asistencia perfecta el juvenil definió en el aire ante el arquero Fábio.
Fluminense reaccionó empujado por su gente y fue por el segundo, aunque dejó espacios en el fondo para que Lanús aproveche de contra.
El epílogo fue dramático ya que el Granate pudo haber marcado otro tanto. Entre sus llegadas Eduardo Salvio remató desviado y en tiempo de descuento Franco Watson cabeceó cerca. La última fue para el Fluminense con un cabezazo de Germán Cano que pegó en el palo y el festejo fue para Lanús.
Más allá de la actitud para conseguir el empate, lo más destacable de los futbolistas de Lanús fue que se recompusieron de los incidentes con la agresión a su público. Tuvieron la fortaleza mental para sacar adelante la serie, igualar y eliminar a Fluminense en el mítico Maracaná.



