Orlando.- Fluminense ya se encuentra instalado en las semifinales del Mundial de Clubes de la FIFA al derrotar al cuadro Al Hilal saudita por 2 goles a 1, cotejo jugado en Orlando, Florida.
El equipo entrenado por el italiano Simone Inzaghi, «verdugo» del Manchester City en octavos de final, se despidió del torneo del que fue la gran revelación tras sufrir su primera derrota.
Matheus Martinelli a los 40′ y Hércules a los 70′ convirtieron los goles del equipo comandado por Renato Gaúcho, campeón de la Copa Libertadores por primera vez en su historia en 2023 y que ahora se ilusiona con celebrar en un Mundial de Clubes, en el que había eliminado en octavos a Inter de Milan, el anterior equipo de Inzaghi.
Brasileño también es el autor del gol del empate parcial en el Camping World Stadium de Orlando, Florida, pues lo convirtió a los 51′ Marcos Leonardo, aunque resultó insuficiente para mantener en carrera a Al-Hilal, y brasileño podría ser el segundo semifinalista si Palmeiras supera a Chelsea en el otro duelo de la jornada, en Filadelfia (el ganador chocará con Fluminense el martes en Nueva Jersey).
El partido que abrió los cuartos de final rindió homenaje al delantero portugués Diogo Jota y a su hermano André Silva, fallecidos el miércoles en un accidente automovilístico en España, tragedia que tiñó de luto al fútbol mundial y llevó a la FIFA a ordenar un minuto de silencio en memoria de ambos.

Incontenibles las lágrimas que derramaron durante el tributo los también portugueses João Cancelo y Rúben Neves, compañeros de Diogo Jota en la selección portuguesa e integrantes del Al-Hilal, que antes de derrotar por 4-3 al City de Josep Guardiola en octavos había cosechado dos empates y un triunfo en la fase de grupos.
El equipo saudita, que en su estreno sorprendió al igualar con el poderoso Real Madrid (rival el sábado de Borussia Dortmund en semifinales, mientras que en el otro partido del día chocarán Bayern Munich y París Saint-Germain en lo que para muchos es una final anticipada) tuvo una ocasión hoy de igualar antes del descanso.
Se jugaba tiempo adicionado al primer capítulo cuando el árbitro neerlandés Danny Makkelie sancionó un penal en favor de Al-Hilal por una supuesta falta de Samuel Xavier sobre Marcos Leonardo, pero volvió sobre sus pasos tras revisar la jugada en el monitor luego de ser advertido por sus colaboradores en el VAR.
No pasó mucho tiempo desde que se reanudaron las acciones en el complemento para que el propio Marcos Leonardo estableciera el empate parcial en un partido en el que Fluminense había logrado abrir el marcador y tenido la iniciativa ante un rival que lo esperó bien plantado para responder de contragolpe.
En ese contexto, tanto Fabio como su colega marroquí Yassine Bounou, más conocido como «Bono» casi no tuvieron intervenciones para destacar en el primer capítulo, aunque el arquero de Al-Hilal nada pudo hacer para evitar la caída de su valla tras un error de João Cancelo en la salida al intentar evitar un tiro de esquina, dejándole servido el balón al colombiano Gabriel Fuentes, quien rápidamente habilitó a Martinelli para decretar el 1-0.
La alegría le duró poco al delantero, que superó la resistencia de Bono con un zurdazo, porque terminó amonestado y se perderá el próximo partido, aunque habría tiempo para más en un cierre frenético de ese período en el que el franco-senegalés Kalidou Koulibaly, ex defensor del Napoli, probó con un cabezazo los reflejos de Fabio, quien respondió con esfuerzo y evitó el empate.
Luego llegaría la jugada en la que Makkelie sancionó un penal, aunque después decidió que había sido «un contacto normal», como informó a través de su micrófono a los espectadores presentes, obligando a Al-Hilal a tener que esperar al complemento para festejar con el tanto de Marcos Leonardo, habilitado de cabeza por Koulibaly en el área chica, para el 1-1.
La igualdad obligó a Fluminense a adoptar una postura más arriesgada y a atacar con más insistencia sobre la valla de Bono, quien a puro reflejo y como para refrendar lo hecho en este Mundial de Clubes, le tapó un mano a mano con los pies al argentino Germán Cano, tras lo cual fue Fabio el llamado a intervenir ante un remate de media distancia del serbio Sergej Milinković-Savić, ex jugador de Lazio.
Tuvo que aparecer en acción Hércules, quien haciendo honor al nombre del héroe de la mitología griega y como lo había hecho en el partido previo para sentenciar la suerte de Inter de Milán en el torneo, rompió la paridad con un derechazo al ángulo, en una de las últimas emociones del partido en el que el equipo saudita volvió a reclamar un penal por una falta contra Koulibaly que el árbitro, esta vez, prefirió ignorar, a poco del final.
Al-Hilal siguió atacando en los minutos adicionados al tiempo reglamentario, pero no pudo torcer su suerte en un partido en el que mereció algo más por actitud y que marcó su despedida del torneo.
Fluminense celebra y espera por su próximo rival, al que conocerá cuando Palmeiras y Chelsea cierren la jornada en el Lincoln Financial Field.
