Milán.- El piloto italiano de Fórmula Uno, Andrea Kimi Antonelli, quien correrá por Mercedes ha comentado: «Finalmente, ha llegado el momento que tanto soñé», al llegar al mundo tuerca con 18 años y que esta alistándose para su debut oficial reemplazando al séptuple campeón mundial británico Lewis Hamilton, quien pegó el salto a Ferrari con el objetivo de devolverle la gloria perdida.

Antonelli, que tendrá la difícil misión de disimular su ausencia en la escudería alemana, recordó como fue que comenzó a hacerse realidad ese sueño cuando recibió el llamado de Toto Wolff, jefe del equipo Mercedes: «Estaba en casa con mi familia y no lo podía creer. Cuando me dijo que sería uno de los pilotos en esta temporada, no pude pegar un ojo en toda la noche».

«Todo sucedió muy rápido y recién ahora estoy cayendo en cuenta de que correré en la Fórmula 1 a partir de este fin de semana y recorreré el paddock, una experiencia emocionante que me permitirá codearme con los grandes campeones», afirmó el italiano que será compañero de equipo del británico George Russell.

A días de ponerse en marcha una nueva temporada en Melbourne, Antonelli tiene claro su objetivo, que -confesó- no es otro que «llevar a Italia a lo más alto del podio», como seguramente intentará hacerlo también Ferrari de la mano del monegasco Charles Leclerc y de Hamilton, quien días atrás confesó también que sueña con escuchar el «Inno de Mameli» en el podio.

Antonelli es la nueva gran esperanza del deporte italiano, renacido de la mano del tenista Jannik Sinner, número uno del mundo, de su colega Jasmine Paolini, sexta del ranking femenino, así como de la esquiadora Federica Brignone, el atleta Gian Marco Tamberi y el bicampeón mundial de MotoGP Francesco Bagnaia, por mencionar a algunos de los grandes protagonistas «azzurros».

El desembarco de Antonelli en la máxima categoría representa, además, la posibilidad de ver a un piloto italiano por primera vez en pista desde que su compatriota Antonio Giovanazzi lo hiciera en 2021, convirtiéndolo en el octuagésimo cuarto de este país en formar parte del «Circus», siendo Jarno Trulli el último en haberse subido al podio en el Gran Premio de Japón de 2009 (fue segundo).

Su compatriota Giancarlo Fisichella fue el último italiano en celebrar una pole en la Fórmula 1, al comando de un Force India en el Gran Premio de Bélgica, y también el último en conquistar una victoria en esta categoría, al ganar en 2006 el Gran Premio de Malasia como piloto de Renault.

Mucho más atrás en el tiempo hay que remontarse para encontrar un campeón del mundo «azzurro»: Alberto Ascari, que celebró en 1953 su segunda corona en fila, tres años después de que Giuseppe Farina se consagrara en la primera edición de la historia y un año antes de que el legendario argentino Juan Manuel Fangio celebrara cuatro en fila tras la obtenida en 1951.

Antonelli intentará emularlos siendo el tercer piloto más joven de la historia en subirse a un bólido de Fórmula 1, rubro en el que sólo es superado por el canadiense Lance Stroll y por el tetracampeón mundial neerlandés Max Verstappen, con quienes ahora compartirá la pista, en la que brilló antes de obtener su carnet de conductor apenas en enero.

Mercedes posó su mirada en el italiano desde que tenía 11 años y su talento deslumbró a Wolff, que apostó fuerte por él y ahora le exigirá resultados, aún cuando Antonelli reconoce que «seguramente tendo mucho que aprender todavía, pero será una hermosa temporada y aunque se presenten algunas dificultades que deberé superar, nunca me daré por vencido».

La ansiedad por querer demostrar que merece estar en el lugar al que llegó podría jugarle en contra, como le suceció el año pasado durante las pruebas libres del Gran Premio de Italia, en las que aceleró demasiado y terminó impactando con su Mercedes contra el muro de la parabólica en el circuito de Monza.

«Habrá situaciones en las que nos arrancaremos los cabellos por los errores y otros que serán, en cambio, brillantes y en los que emergerá su talento», anticipó Wolff, según el cual «lo más importante ahora es que sume experiencia y crezca, porque el 2026 será clave para nosotros y necesitamos que llegue listo».

La familia Antonelli, incluido su padre Marco, que es piloto y directivo de un equipo que participa en la categoría GT y lo alentó a cultivar su pasión, su madre Veronica y su hermana, estará presente en Melbourne para ser testigo de su estreno, que sin dudas resultará inolvidable para él, más allá de lo que suceda en pista.

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