Roma.- Las Federaciones de Italia y Turquía han tomado la decisión de unirse para organizar el campeonato europeo de selecciones de fútbol de 2032. Un movimiento sorpresa llegó con la carta a la UEFA de los dos países, que siendo los únicos en la carrera, salvo otras sorpresas, se dirigen hacia la asignación.
Una decisión que también huele a punto de inflexión porque no tiene precedentes en el fútbol continental, porque países no vecinos nunca han albergado juntos el evento, y también por la singularidad de la combinación, pero que tiene como objetivo salvar obstáculos considerables.
Como únicas candidatas a albergar el torneo en nueve años, ante el riesgo de un fuerte rechazo, Roma y Ankara han valorado que en momentos complicados la unión hace la fuerza y ;;las ventajas de tener un compañero de aventuras superan cualquier duda sobre la bondad de la elección. Tras meses de contactos encubiertos, y ante la decisión de la UEFA prevista para octubre, la FIGC y la Federación Turca de Fútbol (TFF) enviaron una carta a Nyon con la propuesta de organización conjunta de la Eurocopa 2032.
La pelota pasa a la federación europea, que confirmó la recepción de la propuesta y explicó que si la candidatura conjunta cumple los requisitos, se presentará al Comité Ejecutivo el 10 de octubre, que designará las federaciones anfitrionas para 2028 (Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia, Gales e Irlanda son candidatas conjuntas) y precisamente 2032, que a estas alturas debería asignarse a Italia y Turquía. Las decisiones sobre las sedes y los horarios de los partidos, subraya la UEFA, se tomarán en una etapa posterior, para las instalaciones de las que hablamos en 2026.
Y precisamente el tema de las sedes fue uno de los más candentes en apoyo a la candidatura italiana, dado que en Italia aún no existía un plan de estadios y presentar diez estructuras en orden y cumpliendo los requisitos hubiera requerido una importante apuesta económica en una situación difícil. Ante los tres o cuatro mil millones en garantías solicitados para las intervenciones, el gobierno de momento no estaba dispuesto a exponerse, mientras que la fórmula de la candidatura conjunta abarataría costes y le permitiría concentrarse en menos sedes, y en las que -como Roma, Milán, Turín- requieren menos trabajo de renovación. Se trabaja para tener la final en Italia, mientras que Turquía podría albergar el partido inaugural.
No faltan las dudas, también expresadas por fuentes deportivas, sobre la decisión de acompañar a Turquía en semejante aventura, con la respuesta implícita de que las condiciones actuales no son normales y por tanto había un fuerte riesgo de perder la oportunidad. Los círculos deportivos señalan que un segmento transversal de la política estaría en contra, con dudas relativas si considerar amigos a los turcos o no y algunos recuerdan la frase de Mario Draghi («Erdogan es un dictador que necesitamos») para cerrar el discurso.
Mientras tanto, tras una reunión en los últimos días entre el presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, y su colega Mehmet Buyukeksi -quien también se había enfrentado en la final de la Liga de Campeones en Estambul-, se llegó al acuerdo de que el número 1 federal define «un punto de inflexión histórico cuyo tiene como objetivo la puesta en valor del fútbol continental».
«El proyecto, además de acercar dos realidades consolidadas en el panorama futbolístico europeo -dice Gravina-, potencia los valores de la amistad y la cooperación, involucrando dos mundos caracterizados por profundas raíces históricas».
«Esta acción conjunta -se hace eco de Buyukeksi- es parte de una cultura similar y profunda, una historia profundamente arraigada que ha estado ocurriendo durante siglos. Creo que fortalecerá la cooperación existente entre los dos países mediterráneos y construirá un puente importante para el futuro de nuestro fútbol».
El presidente de CONI (Comité Olímpico Italiano), Giovanni Malagó, también dio su visto bueno: «No digo que fuera la única solución, pero ciertamente dada la situación es la mejor.
Teniendo en cuenta las inversiones a realizar, es mejor Turquía es un país importante y se ha aplicado muchas veces sin conseguir el encargo…», sentenció.
