Guayaquil.- Confirmando una vez más que nos hemos convertido en una de las ciudades más violentas del mundo, anoche, como si se tratara de una película de macabra acción, un grupo de sicarios llegó al Guasmo Sur y disparó más de 30 veces contra los habitantes de una humilde vivienda, hiriendo mortalmente a sus 6 ocupantes, 4 de ellos, niños de 7, 5, 3 años y una última menor de 5 meses de edad. Pero…perdón, fue un error, no era a ellos que había que asesinar, así como tampoco se trataba de una película y por lo tanto no se puede repetir la escena para corregirla.
Todos fueron trasladados a un hospital, donde simplemente se confirmó la muerte de los 4 niños, mientras la madre se debate entre la vida y la muerte y el padre, estable en su salud, vive el dolor inexplicable de haber perdido su familia sin saber porqué.
Los habitantes de esa casa, eran una pareja joven, cristiana, junto a sus cuatro pequeños, que no tenían antecedentes penales y llevaban una vida transparente, según lo confirma la policía y apenas lo balbucean los vecinos, quienes se sumen en el silencio por el temor a las consecuencias.
Víctor Herrera, Comandante de la Zona 8, confirmó que la familia no tenía cuentas pendientes con la justicia y aunque la Policía Nacional está acostumbrada a duras escenas, ha sido inevitable la consternación dentro de los efectivos que acudieron al lugar luego de la masacre que se registró anoche a las 21h00.
La Fiscalía ha actuado de oficio. La reacción en la comunidad y a través de las redes sociales es de urgente necesidad de implacable justicia.
