Lausana.- Los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) emitió la autorización para la participación de los  rusos y bielorrusos en los Juegos de París 2024, pero como «neutrales» y sólo aquellos que compitan en disciplinas individuales, pues no se contempla que lo hagan en deportes colectivos.

Los equipos de esos países quedaron, por ende, fuera de la cita que se pondrá en marcha el 26 de junio, así como aquellos atletas que se hayan expresado públicamente en favor de la invasión de las tropas rusas en Ucrania, que se inició en febrero de 2022.

La medida anunciada por el COI, tras el pedido elevado recientemente por los representantes de las federaciones deportivas internacionales y de los comités olímpicos nacionales, beneficia a apenas ocho atletas rusos y a tres bielorrusos que ya se aseguraron el pasaje a la trigésimo tercera edición olímpica.

Habrá que esperar ahora por la reacción de Ucrania, que estaría representada por más de 60 deportistas y que anticipaba que iniciaría un boicot contra los Juegos de París en caso de que fuesen admitidos los atletas de Rusia y de Bielorrusia, apoyada por otros aliados europeos.

Por lo pronto, aquellos atletas rusos que logren su pasaje a París no necesitarán recurrir a artilugios para garantizar su presencia, como sucedió con el luchador Georgi Tiblov, que adoptó la nacionalidad serbia, o como el ciclista Mikhail Yakovlev, hoy poseedor de un pasaporte israelí.

Durante los próximos Juegos Olímpicos no sonarán los himnos, ni flamearán la banderas de Rusia, ni de Bielorrusia ya sea en la ceremonia inaugural o si en alguno de sus atletas logra subirse a un podio, escena que remonta a ediciones precedentes, aunque por motivos diferentes.

En los Juegos de Invierno de Pyeongchang de 2018 y en los que celebró Tokio en 2021 (un año después de lo previsto por la pandemia), también sucedió eso, en aquellas oportunidades sólo con los atletas rusos y en función de las sanciones que recibió su país por el denominado «Doping de Estado».

Esta vez es la guerra la que marca la línea divisoria y la otra diferencia pasa por la imposibilidad de los equipos de Rusia y de Bielorrusia de participar en disciplinas colectivas, algo que no se había dado en 2018, cuando los atletas neutrales rusos ganaron el oro en hochey sobre hielo.

Para poder participar de los Juegos de París, los deportistas deberán pasar previamente por el tamiz del COI, que relegará a quienes hayan apoyado abiertamente la guerra contra Ucrania, aunque también a quienes integran equipos vinculados con las Fuerzas Armadas de su país.

Todo un tema en el caso de los esgrimistas rusos, muchos de los cuales están federados en clubes ligados a la Armada Roja, lo cual dificulta su eventual participación.

Del total de 4600 deportistas que ya lograron su pasaje a París, los «neutrales» hasta ahora son apenas once, lo cual reduce a la mínima expresión la presencia de la delegación rusa, que suele ser una de las más nutridas en cada cita olímpica.

Al justificar su decisión de admitirlos en esta edición, el COI apeló a una frase que ya había pronunciado en su momento cuando le aconsejaba a las federaciones internacionales y a los comités olímpicos nacionales que considerasen la posibilidad de permitirles competir como «neutrales».

Por entonces decía que los atletas «no deben pagar el precio de las acciones de sus gobiernos», aludiendo obviamente sólo al encabezado por Vladimir Putin, sin decir una palabra en cambio sobre el genocidio que lleva adelante el israelí de Benjamin Netanyahu contra la población civil en Gaza desde hace más de dos meses.

En base a aquellas recomendaciones del COI, una de las primeras federaciones internacionales que decidió recoger el guante fue la FIFA, que reamitió a las selecciones y equipos rusos integrados por menores de edad en los torneos que organiza.

Más jugada resultó la de la federación internacional de boxeo (aunque la IBA está marginada de los Juegos Olímpicos), que permitió que los púgiles rusos participen de sus torneos en los que incluso pueden hacerlo acompañados por su bandera e himno.

La de atletismo (World Athletics) es la contratara de esa postura, pues rechazó reamitirlos incluso en los Juegos de París 2024.

La reunión celebrada el martes en Lausana por las federaciones internacionales y los comités olímpicos internacionales se expresó en favor de la iniciativa que hoy terminó confirmando el COI, al que habían instado a adoptar una decisión en el plazo más breve posible.

Decisión que también abarca los Juegos de Invierno que albergarán Milán y Cortina D’Ampezzo en 2026.

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