Zúrich.- La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) ha iniciado un procedimiento disciplinario por los disturbios provocados por el público y policías que provocaron un retraso en el partido de clasificación para el Mundial entre Brasil y Argentina en el Estadio Maracaná el jueves, según informes de los medios.
Los fanáticos de Brasil y Argentina comenzaron a pelear detrás de una de las porterías durante los himnos nacionales, lo que llevó a la policía a atacar al contingente que viajaba con porras en la mano.
Los campeones del mundo visitantes, encabezados por el capitán Lionel Messi, salieron a las gradas para intentar calmar la situación antes de abandonar el terreno de juego por más de 10 minutos.
Argentina enfrenta una acción disciplinaria por parte del organismo rector del fútbol mundial por la «perturbación del público» y el retraso en el saque inicial.
La FIFA añadió que Brasil está bajo investigación por posibles violaciones del ‘Artículo 17’ del código disciplinario, que se relaciona con el mantenimiento del orden y la seguridad durante los partidos.
