Yas Marina.- Una fuerte sensación de «dejá vu» ha experimentó el equipo de Ferrari tras el mejor tiempo obtenido por el monegasco Charles Leclerc en las pruebas libres del Gran Premio de Abu Dabhi en las que el español Carlos Sainz volvió a padecer en pista, reflotando lo ocurrido el pasado fin de semana en Las Vegas.
Leclerc, que en aquel Gran Premio había sido el más veloz en las dos sesiones y luego conquistó la pole position, repitió hoy en Yas Marina con un giro de 1’24″809, que mejoró esta vez el registro con el cual el británico George Russell había sido el más veloz con Mercedes en la primera tanda (1’26″072).
El piloto monegasco, que en esa primera sesión no salió a pista (lo hizo el israelí Robert Shwartzman, piloto de reserva), dominó en la segunda y cerró por delante del británico Lando Norris, de McLaren, y del tricampeón mundial neerlandés Max Verstappen, con Red Bull.
Más atrás se ubicaron el finlandés Valtteri Bottas, con Alfa Romeo, y el mexicano Sergio Pérez, compañero de equipo de Verstappen que el pasado fin de semana se aseguró el subcampeonato en Las Vegas, donde la primera sesión libre había sido interrumpida por un incidente inédito que involucró a Sainz.
En aquella ocasión, el español padeció por culpa de una alcantarilla suelta en el circuito callejero y por la penalización que le aplicaron (retrocedió diez posiciones en la grilla, pero terminó sexto en carrera) debido a las piezas que debió reemplazar en su SF-23 producto de lo sucedido.
Hoy, en cambio, fue él quien perdió el control de su Ferrari cuando giraba a más de 200 kilómetros por hora y terminó impactando contra las barreras de protección, provocándole daños a la máquina y obligando a interrumpir la sesión por algunos minutos.
Sainz salió ileso del accidente, al igual que el alemán Nico Hulkenberg, quien también sufrió un despiste sin consecuencias al comando de su Haas en esa segunda tanda en la que Leclerc confirmó su buen momento (terminó segundo detrás de Verstappen en Las Vegas), aún cuando en la víspera consideraba esta como «una temporada decepcionante».
Las buenas sensaciones experimentadas por el monegasco en el cierre de temporada se replicaron en Ferrari, que en la última cita del año intentará desplazar del segundo puesto a Mercedes (que la aventaja por apenas cuatro puntos) en la Copa de Constructores que ya consagró a Red Bull.
La escudería austríaca y en especial Verstappen fueron la contracara, pues el tricampeón mundial no lucía conforme con el rendimiento de la RB19 considerando que el domingo intentará cosechar su decimonoveno triunfo en esta temporada en la que no se subió a lo más alto del podio sólo en dos ocasiones (dos de Pérez y el restante de Sainz).
Si repite, festejará la quincuagésimo cuarta victoria en la máxima categoría y le sacará una de ventaja al tetracampeón mundial alemán Sebastian Vettel, quedando sólo por detrás de los séptuples campeones del mundo Michael Schumacher (91) y Lewis Hamilton (103), los más ganadores de la historia.
Leclerc, en tanto, apuesta seguramente a repetir la pole por sexta vez en esta temporada y por vigésimo cuarta ocasión en su carrera para aspirar a la posibilidad de cantar victoria al menos una vez este año en la última cita del calendario.
Habrá que ver qué sucede mañana en la última sesión libre previa a la clasificación, en la que Sainz intentará recuperar el terreno que perdió hoy con su nuevo incidente: «Mi error me costó caro y me disculpo con los mecánicos, pero estoy seguro de que mañana daré pelea en pista y trataré de hacer una buena clasificación».
Del español también dependen las aspiraciones de Ferrari de lograr el subcampeonato en la Copa de Constructores que pelea con Mercedes, que se ilusionó hoy en la primera sesión con un Russell que cerró la segunda con el sexto tiempo en pista, dos por delante de Hamilton, tercero en el campeonato.
En lo que sí tuvieron éxito los pilotos del equipo alemán fue en sacar de quicio a Verstappen, quien los superó con una arriesgada maniobra en la calle de boxes cuando intentaba salir a pista lo más rápido posible antes del final de la sesión.
«Debieron correrse porque iban muy lentos y yo necesitaba salir a pista. Intentaron empujarme contra la pared y eso no está bien», se quejó el neerlandés, quien no por casualidad parecía descartar en la víspera la posibilidad de compartir equipo a futuro con Hamilton, al salir el cruce de rumores en ese sentido.
El econo que nació entre ambos cuando Verstappen se consagró por primera vez como campeón mundial en 2021 tras una polémica definición que se resolvió en la última vuelta del último Gran Premio de la temporada en este mismo escenario (en el que el piloto de Red Bull le arrebató a Hamilton la chance de sumar su octava corona y en el que había celebrado en 2020 y repitió en 2022) parece tan vigente como entonces.
