Quito. – La Vicepresidencia de la República presentó los logros del Convenio de Cooperación “Manejo de Pacientes con Accidentes Cerebrovasculares – ACV” que se desarrolló con el apoyo de la Iniciativa Angels y los ministerios de Deporte, Educación, Trabajo y el Sistema Integrado de Seguridad ECU 911 para preparar al Sistema Nacional de Salud y a la comunidad ecuatoriana en la detección y tratamiento oportuno de los pacientes con ACV bajo tres pilares fundamentales: socialización, concienciación y capacitación.

Un total de 31 establecimientos sanitarios de la Red Pública de Salud (RPIS) y la Red Complementaria en 10 provincias del país fueron certificados como Stroke Ready Centers; lo que significa que los hospitales y su personal de salud de primera línea están facultados para atender oportunamente a los pacientes con síntomas de un ACV en el umbral de las primeras cuatro horas.

6.600 profesionales de la salud, 121.409 trabajadores públicos y privados (incluidos médicos ocupacionales), 1.501 operadores de las líneas de emergencia de 17 centros del SIS ECU 911 fueron capacitados; además, 208 instructores deportivos y 6.024 miembros de la comunidad educativa recibieron información sobre esta problemática a través de las campañas paralelas: “Fast Heroes” e “Hincha de Mi Barrio”, que han sido esenciales para llevar el mensaje a la mayor cantidad de ecuatorianos.

En su intervención, el doctor Alfredo Borrero Vega, vicepresidente de la República catalogó al ACV como “la enfermedad del olvido” por todas las secuelas que se generan en los afectados; razón por la cual, era imprescindible fortalecer las capacidades técnicas y operativas en los establecimientos médicos para atender oportunamente esta patología. “Para mí era un deber el contribuir en esta acción conjunta para encontrar una solución a los accidentes cerebrovasculares y los resultados son espectaculares. Por ello, este tipo de iniciativas deben constituirse en una política de Estado y esperamos que los siguientes Gobiernos la fortalezcan”, manifestó.

Por su parte, Marcelo Dotti, gerente general de Boehringer Ingelheim del Ecuador, resaltó el trabajo coordinado entre el sector público y privado para la consecución de este objetivo. “Desde el lugar donde estemos, tenemos la capacidad para cambiar y generar un impacto positivo en la salud de la población.  Con este trabajo estamos convencidos que estamos reduciendo la mortalidad y la discapacidad por un ACV, así como cambiando la vida de miles de familias en Ecuador”, afirmó.

Los ACV pueden afectar a uno de cada cuatro ecuatorianos mayores de 25 años a lo largo de su vida. En Ecuador, un total de 2.470 eventos o accidentes cerebrovasculares (ACV) se han reportado en el 2023, según datos del ECU911.

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