Quito.- El acceso a agua segura es una condición fundamental para proteger la salud durante los primeros años de vida. Con este enfoque, el Gobierno Nacional, a través de la Vicepresidencia de la República, reconoció 16 iniciativas que contribuyen a mejorar las condiciones de vida de las familias ecuatorianas y a prevenir la desnutrición crónica infantil.
La vicepresidenta de la República, María José Pinto, impulsó el Reconocimiento Institucional Honorífico “Agua Segura para Combatir la Desnutrición Crónica Infantil”, en articulación con los ministerios de Trabajo y Desarrollo Humano; Ambiente y Energía; y Salud Pública. La iniciativa distingue el trabajo de instituciones públicas, empresas privadas, organizaciones sociales y comunitarias que promueven soluciones para ampliar el acceso a agua de calidad.
De las 22 postulaciones recibidas, 16 proyectos fueron seleccionados mediante un proceso de verificación documental y territorial. Las iniciativas reconocidas se desarrollan en 11 provincias, benefician a 38.033 familias y alcanzan a 145.160 personas.
Alianzas que generan resultados en territorio
Entre las iniciativas seleccionadas constan proyectos de Banco Pichincha, UNICEF, Fundación REDNI, Fundación Ayuda en Acción, Industrias Lácteas Toni, El Ordeño, Unilimpio, Corporación Agua y Fundación Wakani, así como iniciativas impulsadas por juntas administradoras de agua potable, entre otros actores.
El reconocimiento busca destacar experiencias que aportan soluciones concretas en territorio, incentivar nuevas inversiones y fortalecer la participación de los prestadores comunitarios de agua potable. También promueve modelos sostenibles de gestión que contribuyan a mejorar la calidad del servicio y las capacidades técnicas y organizativas de las comunidades.
De carácter honorífico y con una vigencia de dos años, esta distinción reconoce buenas prácticas a partir de un proceso de evaluación orientado a verificar la implementación y sostenibilidad de los proyectos.
Con esta iniciativa, la Vicepresidencia fortalece la articulación entre el Estado, el sector privado, la academia, las organizaciones sociales y las comunidades para impulsar soluciones sostenibles frente a la desnutrición crónica infantil, para que más niñas y niños del Ecuador crezcan sanos y desarrollen todo su potencial.



