Guayaquil.- El primer taller de la Mancomunidad para la Cuenca del Río Guayas, denominado “Cómo convertir una necesidad de nuestras provincias en un proyecto financiable”, permitió potenciar las capacidades de las instituciones que la integran. En total, participaron delegados de 7 gobiernos provinciales (Guayas, Los Ríos, Manabí, Cañar, Chimborazo, Bolívar y Cotopaxi), 20 municipios de esta jurisdicción, miembros de la Academia y organismos de cooperación.
“Este taller es un antes y un después para la provincia y para el país. Desde Guayas, tenemos las puertas abiertas para seguir trabajando en conjunto y lo que podamos sumar siempre es bienvenido”, señaló el prefecto Carlos Encalada al dar la bienvenida a los asistentes, quienes recibieron charlas sobre planificación, diseño de proyectos, así como acceso a cooperación y financiamiento nacional e internacional.
La viceprefecta Ana María Gallardo destacó la articulación entre el sector público y el privado, con la Academia. “La idea es fortalecerlos, darles las capacidades necesarias para que sepan estructurar proyectos que son claves para cada una de las provincias y que tienen un objetivo común: proteger la cuenca del río Guayas, no solo en materia ambiental, sino en materia social y productiva”.
El taller incluyó un importante componente práctico a través de una Fábrica de Proyectos. En esta oportunidad, se conocieron seis ideas relacionadas con remediación ambiental, reforestación, calidad de agua, entre otras que tendrán un respectivo seguimiento y se vincularán a una serie de capacitaciones, para que se conviertan en proyectos con acceso a financiamiento. “La Mancomunidad nació para fortalecer a las prefecturas; para que ellas, a su vez, con su autonomía y pensando en el conjunto de la cuenca del río Guayas, trabajemos juntos para lograr que la cuenca sea sostenible en el largo plazo”, según destacó el secretario ejecutivo del organismo, Carlos Molina.
Con este taller, la Mancomunidad sigue afianzándose, bajo el liderazgo del prefecto Carlos Encalada. Al momento, se cuenta con un fondo de cooperación técnica no reembolsable de la CAF por USD 450.000, con el que se desarrolla un plan maestro a 20 años para la gestión integral y sostenible de la cuenca.



