Guayaquil.- Con el propósito de garantizar una movilidad segura en la vía Puerto Inca-Naranjal, el prefecto Carlos Encalada dispuso el inicio del montaje de una nueva estructura metálica, tipo delta, sobre el puente Churute, cuyas bases resultaron afectadas en octubre de 2025, tras un atentado con explosivos. El viaducto que se armará, de 40 metros de longitud y dos carriles, optimizará los tiempos de ejecución y brindará mayor seguridad a los más de 16.000 vehículos que transitan diariamente por este eje estratégico que conecta a Guayas con Azuay.
La nueva estructura está diseñada para que el viaducto afectado anteriormente, no reciba ninguna presión, ni peso directo del tráfico vehicular. «La sobrecarga o la carga vehicular no va a ser transmitida por la estructura que fue dinamitada, sino que va a ser ya soportada por la nueva estructura que vamos a colocar por encima de este», explicó Bryan Sánchez, Director de Concesiones de la Prefectura del Guayas, quien destacó la seguridad del procedimiento.
Actualmente, el personal técnico trabaja en la conformación del muro de gaviones y, sobre estos, una losa de cimentación, capaz de distribuir la carga y soportar la nueva estructura metálica. Este diseño renovado prioriza los apoyos en los extremos del viaducto. El cambio en la planificación preliminar se adoptó debido al incremento del cauce del río Churute, asociado al fenómeno El Niño, lo que llevó al equipo a sustituir el pilotaje central por una opción de montaje superior más rápida, segura y altamente resistente, diseñada para soportar cargas vehiculares de 48 toneladas reglamentarias.
La intervención forma parte de una planificación integral, estructurada en tres etapas. La primera fase, con una duración estimada de ocho semanas, sujeta a las condiciones climáticas; contempla el reforzamiento de los estribos y la habilitación de la nueva estructura metálica. Posteriormente, el proyecto avanzará hacia una segunda fase de ampliación de aproximadamente 7 kilómetros de la vía, para pasar de dos a cuatro carriles, con la construcción de un puente gemelo; finalizando con una tercera etapa, enfocada en la repotenciación definitiva del viaducto existente.
Mientras se ejecutan estas labores, la conectividad en la zona se mantiene de forma fluida, gracias a los dos puentes Bailey provisionales, operativos en el sector, los cuales reciben mantenimiento preventivo cada 15 días, por parte del personal de la Concesionaria, para garantizar la seguridad de los conductores.



