Quito.- La profesionalización de los oficios vinculados a la construcción se consolida como un factor clave para acompañar el desarrollo de una industria que incorpora nuevos productos, tecnologías y técnicas de aplicación. En este contexto, Sherwin-Williams Ecuador impulsa la formación técnica a través de su Academia Sherwin-Williams, que en su más reciente etapa graduó a más de 180 profesionales en distintas ciudades del país. La iniciativa, anteriormente conocida como Academia del Pintor, fue relanzada bajo el nombre Academia Sherwin-Williams con el objetivo de ampliar las oportunidades de formación para pintores, artesanos, contratistas y trabajadores vinculados al sector de la construcción, brindándoles herramientas para ampliar sus conocimientos y capacidades técnicas.

Durante esta etapa, el programa llegó a Portoviejo, Manta y Quito mediante modalidades regular y express, ampliando el acceso a capacitación especializada para profesionales de distintas ciudades del país.

La formación combina contenidos teóricos y prácticos relacionados con preparación de superficies, técnicas de aplicación, uso adecuado de productos y herramientas, además de conocimientos sobre líneas arquitectónicas, maderas, recubrimientos y nuevas tecnologías. Los participantes que completan satisfactoriamente los módulos reciben una certificación.

La relevancia de esta formación va mucho más allá del dominio de una técnica. En cada proyecto de pintura, comprender el tipo y estado de la superficie, detectar posibles inconvenientes, elegir los productos adecuados y aplicarlos correctamente son factores clave para lograr un acabado de calidad, mayor durabilidad y mejores resultados.

Además, pintores y ferreteros mantienen un contacto directo con los consumidores y cumplen un papel relevante en sus decisiones. El ferretero suele ser uno de los primeros puntos de consulta para quienes buscan productos y soluciones, mientras que el pintor aporta su experiencia durante la ejecución del proyecto. El conocimiento técnico y la experiencia de ambos actores se convierten así en una parte relevante de la cadena de valor de la industria.

“Para Sherwin-Williams, contribuir al desarrollo del sector implica también acompañar a las personas que forman parte de él. La capacitación nos permite brindar herramientas aplicables a su trabajo, apoyar la evolución de sus conocimientos y contribuir a una industria cada vez más preparada”, señaló María Cristina Galarza, Gerente de Marketing de Sherwin-Williams para Ecuador.

La formación técnica también puede ampliar las oportunidades de desarrollo de los participantes y contribuir a elevar los estándares de aplicación y servicio dentro del sector. Este esfuerzo se suma a la visión de Sherwin-Williams y Pinturas Cóndor de acompañar el desarrollo de la industria de la construcción y su cadena de valor. Así como el crecimiento del sector genera nuevas oportunidades para proveedores y trabajadores, la preparación de quienes ejecutan y recomiendan soluciones contribuye a que esa evolución se sostenga sobre una base de conocimiento y experiencia.

En el Mes del Pintor y del Ferretero, Sherwin-Williams pone en valor el aporte de quienes, desde la experiencia adquirida en el oficio y la formación técnica, participan diariamente en la construcción, mantenimiento y transformación de espacios en Ecuador.

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