Guayaquil.- Detrás de cada diploma hay una historia de constancia, talento y nuevos vínculos construidos a través del arte. Un total de 220 estudiantes de todas las edades culminaron un proceso de dos años de formación en los Centros de Arte Comunitario de ZUMAR, convirtiéndose en la segunda promoción, correspondiente al período 2024-2026, que completa los cuatro ciclos de aprendizaje. Son 220 historias, 220 caminos y 220 talentos que hoy dan un nuevo paso hacia sus sueños gracias a espacios gratuitos que acercan oportunidades a las familias guayaquileñas.
La ceremonia de graduación se desarrolló en el auditorio de la UTEG, con la participación de padres de familia, docentes, estudiantes y autoridades municipales. Durante su formación, los graduados descubrieron y fortalecieron habilidades en disciplinas como canto, guitarra, percusión, teclado, canto coral, danza, teatro, pintura y danza afro.
“La inversión social, señores, es esto: sus hijos terminando un ciclo de formación con maestros altamente capacitados, en espacios totalmente seguros, donde conocieron a otras personas e hicieron comunidad”, señaló Emilena Aguayo, quien fue directora de ZUMAR y actualmente forma parte de DASE EP, ante las familias presentes.
La coordinadora general de Proyectos ZUMAR, Sonia Pérez, destacó el significado de acompañar a la segunda promoción que completa este proceso formativo. “Nosotros empezamos este proyecto en 2023 con nuestro primer vacacional, que era una introducción a las artes para toda la comunidad, con gran éxito. Desde entonces, este trabajo ha avanzado con fuerza”, expresó.
Actualmente, más de 2.000 niños, niñas y jóvenes se benefician de los programas gratuitos que mantiene ZUMAR, acercando formación artística y oportunidades de desarrollo a distintos sectores de la ciudad.
La diversidad de edades también convirtió las aulas en espacios para compartir experiencias entre generaciones. Norman Camacho, de 58 años, culminó su proceso de aprendizaje en percusión junto a jóvenes que, con el paso de los ciclos, se convirtieron en compañeros y amigos. “A esta edad de mi vida he podido lograr lo que antes no había podido; ahora fue posible”, manifestó. Su historia demuestra que el aprendizaje y el desarrollo de nuevas capacidades no tienen edad, y que el arte también puede generar cercanía, integración y sentido de comunidad.
Esta graduación refleja la visión de una administración municipal que apuesta por la inversión social como herramienta de transformación. Los programas y proyectos impulsados desde ZUMAR buscan que niños, jóvenes y adultos encuentren espacios seguros donde desarrollar sus capacidades, aprovechar su tiempo y construir relaciones con otras personas. Los resultados no se reflejan únicamente en los conocimientos adquiridos, sino también en las comunidades que nacen alrededor del arte, la cultura y otras actividades formativas.
Las puertas de los Centros de Arte Comunitario de ZUMAR continúan abiertas para quienes deseen descubrir o fortalecer un talento. La invitación es para que más familias conozcan y formen parte de los cursos gratuitos, permitiendo que nuevas generaciones encuentren cerca de sus comunidades oportunidades para aprender, expresarse y crecer. La graduación de estos 220 artistas marca el cierre de una etapa, pero también el inicio de nuevos sueños construidos desde el arte y la transformación social.



