Londres.- Los equipos participantes en la Premier League han conseguido batir su récord de gasto en este verano por segunda temporada consecutiva, ya que una vez más los clubes de primera división de Inglaterra hacen gala de su poderío financiero.
El fichaje del delantero del Everton, Iliman Ndiaye, por parte del Manchester City por una cifra que ronda los 65 millones de libras elevó el gasto bruto total en este mercado de fichajes a la asombrosa cantidad de 3.198 millones de libras.
Hace cinco años, el total era de 1.130 millones de libras esterlinas.
Solo tres jugadores costaron un total de 333 millones de libras: el Manchester City fichó al centrocampista Elliot Anderson procedente del Nottingham Forest por 116 millones de libras, Morgan Rogers pasó del Aston Villa al Chelsea por 117 millones de libras y el Tottenham Hotspur batió su récord de club al fichar a Sandro Tonali por una cantidad que podría alcanzar los 100 millones de libras procedente del Newcastle United.
Para destacar el dominio absoluto del poder adquisitivo de los clubes de la Premier League sobre sus rivales europeos, solo el traspaso de Yan Diomande del Leipzig al Real Madrid y el de Anthony Gordon del Newcastle al Barcelona implicaron cifras superiores a los 60 millones de libras, mientras que el recién ascendido Ipswich Town gastó más en reforzar su plantilla que el Barcelona, el AC Milan y la Juventus.

El derroche de dinero continuó hasta las últimas horas del plazo, con varias transferencias de grandes sumas de dinero.
El Aston Villa anunció su undécimo fichaje de la ventana de traspasos con la compra por 47 millones de libras del extremo senegalés Ibrahim Mbaye procedente del PSG, mientras que el Newcastle pagó 51,4 millones de libras para incorporar al delantero Matías Fernández-Pardo procedente del Lille.
El Chelsea fue el club que más gastó este verano, ya que su nuevo entrenador, Xabi Alonso, disfrutó de una llegada de jugadores por valor de 347 millones de libras, mientras que el Manchester City y el Tottenham Hotspur no se quedaron atrás.
El Tottenham desembolsó 303 millones de libras esterlinas en su proceso de reconstrucción tras dos temporadas consecutivas al borde del descenso.



