Quito.- Cada gota de agua que se desperdicia en un proceso industrial representa más que un recurso perdido: también implica energía, materias primas, tiempo y costos. En la industria de alimentos y bebidas, donde el agua interviene de forma transversal en la producción, el desafío ya no es solo ahorrar, sino entender dónde se usa, dónde se pierde y cómo puede recuperarse para operar de manera más eficiente.
Este debate cobra especial relevancia en agosto, cuando se realiza la Semana Mundial del Agua (World Water Week), organizada por el Stockholm International Water Institute (SIWI). La edición se celebrará del 23 al 27 de agosto en Estocolmo y en línea, bajo el tema “Water for People and Progress”.
Para la industria de alimentos y bebidas, ese llamado se traduce en acciones concretas dentro de la planta. El agua participa en etapas como la limpieza, el enfriamiento, el procesamiento y la sanitización; por ello, gestionarla mejor exige medir consumos por proceso, identificar puntos críticos y definir dónde es posible reducir, recuperar o reutilizar corrientes sin comprometer la calidad ni la inocuidad de los alimentos.
Según Tetra Pak, una estrategia de eficiencia hídrica debe combinar tecnología, automatización, rediseño de procesos y recuperación del recurso. La digitalización y el monitoreo en tiempo real permiten identificar desviaciones y oportunidades de mejora, mientras que las tecnologías de filtración y recuperación pueden facilitar el aprovechamiento de agua en procesos específicos, de acuerdo con los requerimientos técnicos de cada operación.
En este enfoque, las soluciones de Tetra Pak para procesamiento, filtración y automatización buscan apoyar a los productores de alimentos y bebidas en la reducción del consumo de agua, la recuperación de corrientes de proceso y la optimización de operaciones de limpieza.
Como señala Natalia Rodríguez, Directora Comercial de Tetra Pak en Ecuador, “existe un gran desafío que enfrenta hoy la industria: producir más con menos recursos, sin comprometer la calidad ni la seguridad de los alimentos”.
En el marco de la Semana Mundial del Agua, el mensaje para la industria es claro: gestionar mejor este recurso forma parte de una operación más inteligente y resiliente. Medir, optimizar y recuperar agua donde sea viable permite avanzar hacia plantas más eficientes y preparadas para el futuro, convirtiendo la gestión hídrica en una práctica integrada al desempeño del negocio y no en una acción aislada de sostenibilidad.



