Guayaquil.- La riqueza natural de Puerto Hondo se convirtió en un aula al aire libre para cerca de 300 estudiantes, docentes y padres de familia que participaron en el Mercado del Manglar, una iniciativa impulsada por la Dirección de Ambiente del Municipio de Guayaquil junto a The Social Project.
La jornada reunió educación ambiental, emprendimientos locales, gastronomía, actividades recreativas y paseos en bote, ofreciendo a los asistentes una experiencia directa con el ecosistema de manglar y su importancia para la ciudad. A través de estas actividades, los participantes conocieron la biodiversidad del sector y reflexionaron sobre la necesidad de preservar los recursos naturales.
Entre ellos estuvo Derly Zamora, estudiante de tercero de bachillerato de la Unidad Educativa Puerto Hondo, quien destacó la importancia de acercar a las nuevas generaciones al conocimiento de la naturaleza y su conservación. “Es sumamente importante porque permite a los estudiantes y a las personas entender la importancia de la biodiversidad del país. Esto ayuda a que los ecosistemas, los animales y las plantas no se pierdan en el futuro”, expresó.
El espacio también sirvió para promover una convivencia responsable con la fauna silvestre. Frente a los avistamientos de cocodrilos registrados en algunos tramos del Estero Salado, Zamora recordó la necesidad de respetar a estas especies y mantener una distancia prudente.
“Lo más recomendable es no alterarlos ni hacerlos sentir amenazados. Los animales no es que sean malos, simplemente se sienten amenazados cuando uno interfiere en su hábitat. Lo mejor es respetar su espacio”, señaló.
Para las familias de Puerto Hondo, este tipo de actividades fortalece el vínculo con un entorno que forma parte de su vida cotidiana. Erika Alcívar asistió junto a su hijo Alejandro, de siete años, y resaltó el valor de fomentar desde la infancia hábitos orientados al cuidado ambiental. “Para mí es muy importante porque hace que los niños conozcan más sobre el medio ambiente, cómo cuidarlo y cuál es el hábitat natural de los animales. También aprenden sobre reciclaje y a cuidar el agua, que es nuestra fuente de vida”, manifestó.
Con iniciativas como el Mercado del Manglar, el Municipio de Guayaquil promueve el conocimiento de uno de los ecosistemas más representativos de la ciudad, fortaleciendo la conciencia ambiental y el compromiso ciudadano con la protección de la biodiversidad.



