La Femexfut indicó en un comunicado que se tomará su tiempo para estudiar la propuesta y «tomar la decisión que más convenga al desarrollo del fútbol mexicano», poco después de que la UEFA acordó boicotear las competencias de la FIFA en protesta por el Plan Infantino.
La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y del Caribe de Fútbol (Concacaf) a su vez informó que las 41 asociaciones nacionales que forman parte del organismo (donde se ubica la Femexfut, que luego se desmarcó), se pronunciaron en contra de este tema.
La Concacaf señaló que «se cuestionó la necesidad de recurrir a inversiones de capital privado para financiar programas nuevos y existentes de FIFA Forward, justo después de la Copa Mundial más rentable de la historia».
Otras organizaciones como la asiática también se pronunciaron en contra y solo la africana acogió como plausible esta iniciativa, adoptando una «postura cautelosa a la espera de llevar a cabo una evaluación a la propuesta».



