Miami.- La escuadra de Noruega con su atacante Erling Haaland que accedió a cuartos de final por primera vez en su historia en una Copa del Mundo, desea ganar a Inglaterra comandada en cancha por Jude Bellingham y cuenta con el artillero Harry Kane que apostará a su mayor experiencia para atrapar el penúltimo pasaje a las semifinales.
El francés Clément Turpin será el encargado de dirigir en el Hard Rock Stadium de Miami el primer enfrentamiento entre estas dos selecciones europeas en un Mundial al que llegan con un historial de 11 duelos, incluidos por eliminatorias y en amistosos, con seis triunfos del equipo de los «Tres Leones» y dos para los «Vikingos».
Los comandados por el alemán Thomas Tuchel llegan como favoritos a este nuevo choque del que surgirá el rival en semifinales, el miércoles en Atlanta, del ganador del que animarán al final de la jornada la Argentina defensora del título y Suiza en Kansas City. España y Francia jugarán un día antes en Dallas por el boleto a la final.
A pesar de ese favoritismo, el público neutral se inclina por Noruega dada la popularidad que alcanzó Haaland no sólo por los siete goles que festejó en esta Copa (cifra únicamente superada por el argentino Lionel Messi y el francés Kylian Mbappé, ambos con ocho) sino por su carisma, que le hizo ganárse los corazones de los aficionados locales.
Estados Unidos lo consagró como el campeón de simpatía, su dieta de 6 mil calorías diarias generó que muchos intenten seguirla y la fotografía tras la victoria ante Costa de Marfil en Texas que lo muestra vestido de vaquero con una casaca que decía «Y’all can kiss my Dallas» se viralizó hasta el hartazgo.
La popularidad del delantero del Manchester City, que lleva convertidos 62 goles en 54 partidos con su selección, llegó al punto de elevar a 18 millones de nuevos seguidores su cuenta en la red social Instagram, cinco millones en las 24 horas posteriores a los goles que celebró ante Brasil en octavos de final.
Goles a pesar de los cuales también ganó seguidores entre los aficionados de la «canarinha», que aplaudieron su respaldo a un niño brasileño, identificado como Vinicius Correa, de Camboriú, que fue víctima de «bullying» por parte de sus compañeros de clases por el solo hecho de llevar el cabello largo como lo usa él.
«Sé que eres el Erling Haaland de Brasil y te lo agradezco. Usar el cabello largo está bien. Tu llévalo como más te guste sin importar lo que digan los demás», le aconsejó el delantero que celebra «jugar el Mundial contra los mejores equipos del Mundo» según confiesa también.
«Todos saben que me gusta bromear porque el humor es la clave de la vida», afirma al considerarse halagado por la popularidad de la que goza en Estados Unidos: «Es algo muy positivo. Me gustan los estadounidenses y me gusta su modo de ser», destaca.
Su entrenador, Stale Solbakken, no sólo apuesta por los goles de Haaland, sino por la conducción en cancha de Martin Odegaard, mediocampista del Arsenal y cerebro de Noruega, según reconoce el DT: «Martin es más que nuestro número 10. Es alguien que deja su huella en el equipo ya sea defendiendo, como atacando».
«Es uno de los que más corre y es el que dicta el ritmo de juego en cancha», admite Solbakken, sustentado en las estadísticas que indican que Odegaard es con tres asistencias uno de los más efectivos en ese rubro en este Mundial en el que, además, recuperó 14 pelotas.
Kristoffer Ajer, Leo Skiri Ostigard, Fredrik André Bjorkan y Fredrik Aursnes serían los elegidos para defender a Noruega de las incursiones de un Bellingham que se confirmó como la manija de esta Inglaterra y para contener y tratar de anular a Kane, delantero del Bayern Munich que convirtió seis goles en esta Copa y suma 14 en tres disputadas.
El choque será un partido entre algunos que comparten equipo o suelen ser rivales en la Premier League, donde juegan varios noruegos, no solamente Haaland y Odegaard: Ajer milita en Brentford (donde juega Jordan Henderson), Oscar Bobb y Sander Berge en Fulham. Mientras que son compañeros del artillero noruego en el City James Trafford, John Stones y Nico O’Reilly, así como Bukayo Saka y Noni Madueke de Odegaard en Arsenal.
«Ellos son los favoritos», afirmó en la previa Haaland, tratando de pasarle la presión a una Inglaterra obligada por historia, habiendo sido campeona en 1966 como anfitriona del Mundial y terminó cuarta en Italia 1990 y en Rusia 2018, mientras que en Qatar 2022 se despidió en cuartos, experiencia que no quiere repetir mañana.
«Esta Inglaterra puede ser campeona», asegura el ex delantero Alan Shearer, hoy comentarista televisivo que antes de comenzar el Mundial se alineaba en las filas del los escépticos y hoy apuesta por el equipo de Tuchel que intenta entusiasmar como la selección nacional de cricket que, en caso de superar a India el sábado en Southampton será la número uno del mundo.
«Jugamos, ganamos y después todos frente a la televisión para seguir a la selección de fútbol», promete Harry Brook, capitán de la selección inglesa de cricket, de cara al duelo con Noruega de cara al cual Tuchel parece tener algunas dudas en defensa, como Marc Guéhi, compañero de Haaland en Manchester City que terminó con una dolencia muscular en el triunfo previo frente a México.
Reece James, zaguero del Chelsea que no jugó ante la «azteca» de Javier Aguirre, sí estaría en condiciones de volver al equipo, mientras que las dudas en el mediocampo pasan por la presencia de Declan Rice, jugador del Arsenal, afectado hace un par de días por un virus intestinal, pero que estaría en condiciones de jugar mañana a pesar de todo, según la prensa británica.
Saka, de gran temporada con Arsenal que llegó con una dolencia en el tendón de Aquiles al Mundial, confiesa: «Me hubiese gustado hacerlo al 100 por ciento, pero no fue posible y todos lo saben. Me están llevando del mejor modo, pero ya me siento bien y estoy listo para jugar desde el inicio», destacó el delantero.



