Kansas City.- El combinado de Inglaterra tendrá que jugar ante la selección de México este domingo 5 de Julio en duelo por los octavos de final del Mundial 2026 en el que buscará interrumpir un invicto de 11 partidos al «Tri» en el mítico estadio Azteca situado a 2.200 metros sobre el nivel del mar.
«No tenemos suficiente tiempo para adaptarnos. Nos llevaría demasiado tiempo, llegaríamos a México sólo 2 días antes del partido: sería una gran desventaja, pero la afrontaremos», alertó el DT de Inglaterra, el alemán Thomas Tuchel, sobre la altitud en la que se definirá el cuarto boleto a cuartos de final de la Copa del Mundo en disputa justamente en México, Estados Unidos y Canadá.
La advertencia de Tuchel alude a que México está acostumbrado a jugar en esas condiciones y, de hecho, ganó 4 de sus 5 partidos del Mundial 2026 en el estadio Azteca (venció por 1-0 a Corea del Sur en Guadalajara por la segunda fecha del Grupo A).
La selección mexicana del DT Javier Aguirre incluso marcó 7 goles y terminó con el arco invicto en sus partidos en el estadio Azteca, adonde Inglaterra volverá a jugar por primera vez desde su histórica derrota por 2-1 contra Argentina en cuartos de final del Mundial 86.
Además, México está invicto en 11 duelos disputados en el estadio Azteca por la Copa del Mundo con un total de 11 partidos y, para aumentar la preocupación de Inglaterra, sólo perdió 2 del total de los 89 que disputó en ese recinto, el único en albergar tres ediciones del Mundial.
La mala noticia para Inglaterra es que México cayó en 2001 con Costa Rica y en 2013 con Honduras, pero en ambos casos se trató de partidos correspondientes a las Eliminatorias de la Concacaf (para Corea-Japón 2002 y Brasil 2014, respectivamente).
Además, México nunca perdió como local contra Inglaterra en sus tres partidos precedentes: el «Tri» ganó 2-1 en 1959 y se impuso por 1-0 en 1985, mientras que igualaron 0-0 en el tercer y último amistoso, disputado en 1969.
Como contrapartida, Inglaterra ganó por 2-0 el único precedente entre ambas selecciones por la Copa del Mundo, un duelo correspondiente a la segunda fecha del Grupo 1 de la edición que los «Tres Leones» ganaron como anfitriones.

En cambio, Inglaterra se despidió en cuartos de final del Mundial disputado cuatro años después justamente en México al caer por 3-2 en tiempo suplementario contra Alemania, que perdió en semifinales contra Italia, víctima de Brasil en la definición por el título.
En este escenario, Tuchel destacó la importancia del apoyo de los simpatizantes en el estadio y desde Inglaterra, motivo por el cual pidió que los padres no envíen a sus hijos al colegio el lunes 6 y les permitan quedarse viendo el partido, que se jugará por la noche de Europa.
«Busquen una excusa para no mandar a sus hijos al colegio y que vean el partido. Será importantísimo y necesitamos el apoyo de todos. Hay muchas cosas que hacer en la escuela, pero el Mundial se juega cada cuatro años. Que vean el partido», argumentó Tuchel en la conferencia de prensa que ofreció tras la agónica victoria por 2-1 contra República Democrática del Congo en dieciseisavos de final con un doblete de Harry Kane.
La clasificación de Inglaterra a octavos de final también llevó al gobierno británico a anunciar la apertura prolongada de los pubs y bares del país para que los simpatizantes puedan reunirse a ver el duelo contra México.
Antes de presentar su renuncia, el premier Keir Starmer firmó un decreto que flexibiliza las estrictas normas habituales de esos locales, que podrán vender bebidas alcohólicas hasta la 1 de la madrugada y podrán permanecer abiertos por otras cuatro horas más de la mañana del lunes 6.
La medida, bien recibida por los dueños de los locales, que llevan varios años lidiando con crisis generalizadas relacionadas con los costes operativos, recibió la aprobación del ministerio del Interior, dada la «excepcional importancia internacional, nacional y local» que se le atribuye al partido contra México.
«Puede que el fútbol vuelva a casa, pero queremos asegurarnos de que los aficionados no tengan que hacerlo», bromeó Starmer, usando un eslogan («El fútbol vuelve a casa») que, en el pasado reciente, no ha traído buena suerte a la selección inglesa.
«Mantener los pubs abiertos después del pitazo final es una buena noticia para los aficionados y para los lugares donde se reúnen nuestras comunidades. Todo el país apoyará al equipo.
¡Vamos Inglaterra!», concluyó Starmer.



