Quito.- McKinsey & Company realizó el McKinsey Forum Ecuador, un espacio de encuentro que reunió a líderes empresariales, expertos internacionales y referentes regionales para analizar las principales tendencias globales, debatir las perspectivas para América Latina y reflexionar sobre el rol del sector privado para acelerar el crecimiento y la productividad del país.

El evento, realizado por primera vez en dos ciudades del Ecuador, convocó a destacados exponentes de McKinsey & Company, el McKinsey Global Institute y líderes empresariales del país, en una agenda enfocada en productividad, innovación, geopolítica, liderazgo y construcción de una visión de largo plazo para Ecuador.

“Ecuador es resiliente, diverso, dinámico y profundamente emprendedor. Ese espíritu emprendedor es el que vamos a requerir para lograr que el país continúe acelerando. Estamos en un momento histórico, con disrupciones tecnológicas, geopolíticas y económicas, que pueden verse como un riesgo, pero también como una oportunidad para que Ecuador suba en la escala de productividad y crecimiento”, señaló Carlos Buitrago, Managing Partner Ecuador de McKinsey & Company.

Un espacio para pensar el futuro de Ecuador en un contexto global desafiante

El McKinsey Forum Ecuador se consolidó como una plataforma para promover una conversación de país en un contexto marcado por la transformación tecnológica, la inteligencia artificial, la reconfiguración geopolítica, los retos de seguridad, la transición energética y la necesidad de fortalecer la productividad como base del crecimiento sostenible.

Productividad, innovación y una visión de prosperidad de largo plazo

En la conferencia “Un siglo de abundancia global: Productividad, innovación y crecimiento para un futuro próspero”, Chris Bradley planteó una reflexión sobre el progreso alcanzado en los últimos 100 años y el potencial de construir un futuro de prosperidad mucho más amplio si se fortalecen la productividad, la inversión, la energía y la innovación.

“El verdadero obstáculo no es la escasez, sino la crisis de esperanza. No hay ninguna razón por la que Ecuador no pueda convertirse en una nación extremadamente próspera y de alto crecimiento. El desafío es creer en el crecimiento, invertir, construir y apostar por la productividad como motor del futuro”, afirmó Chris Bradley, Socio Senior y Director del McKinsey Global Institute.

El sector privado como actor clave para acelerar la productividad

El forro cerró con el panel “CEOs Ecuador: La perspectiva local — El rol del sector privado para acelerar el crecimiento y la productividad”, que puso en el centro la necesidad de construir una agenda transformadora para el país, basada en optimismo, innovación, educación, competitividad y colaboración entre el sector público y privado.

En sus palabras finales, Rafael Espinoza, Socio de McKinsey & Company, agradeció la participación de los asistentes y subrayó que Ecuador es un país de oportunidades extraordinarias, en un momento en el que muchas capacidades, herramientas y posibilidades de desarrollo que antes parecían lejanas hoy están al alcance. Sin embargo, advirtió que esas oportunidades ya no son exclusivas de unos pocos mercados, por lo que la capacidad de innovar será el factor decisivo para marcar la diferencia en términos de competitividad, crecimiento y generación de valor.

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