Los Ángeles.- El combinado iraní arribó a Estados Unidos procedente de México para el debut dentro del Mundial por el Grupo G ante su similar de Nueva Zelanda, cuya primera fecha se completará con el duelo entre Bélgica y Egipto.

El brasileño Ramon Abatti dirigirá el partido entre Bélgica y Egipto en el Lumen Field de Seattle, donde será asistido en las bandas por sus compatriotas Danilo Manis y Rafael Alves, mientras que el peruano Kevin Ortega será el cuarto árbitro y el venezolano Juan Soto estará a cargo del VAR.

La selección belga del DT francés Rudi Garcia es la favorita a quedarse con el primer puesto de la zona con el liderazgo de Kevin De Bruyne, uno de los representantes de la llamada «generación dorada» de «los Diablos Rojos».

Bélgica disputará su decimoquinta Copa del Mundo y buscará un título inédito tras haber completado el podio en Rusia 2018, edición que marcó el debut de una camada que incluía a De Bruyne y a Thibaut Courtois, quien volvió a la selección con Rudi Garcia, asumido en enero de 2025.

El entrenador francés fue contratado para reemplazar al italiano Domenico Tedesco, quien había asumido en lugar del español Roberto Martínez, quien buscará «revancha» al frente de Portugal tras encabezar la decepción de Bélgica que cayó en la fase de grupos de Qatar 2022.

Rudi Garcia, en su primera experiencia en una selección, guió a Bélgica a lograr la clasificación al Mundial 2026 al frente del Grupo J de las Eliminatorias europeas con 18 puntos, dos más que Gales, que luego cayó en el repechaje contra Bosnia y Herzegovina, responsable de la tercera ausencia consecutiva de Italia en la Copa del Mundo.

El primer obstáculo para Bélgica será Egipto, que disputará su quinta Copa del Mundo con el liderazgo de su capitán, Mohamed Salah, y la conducción técnica de Hossam Hassan, quien se mantiene como el máximo artillero histórico con 68 goles.

A la espera de definir su futuro luego de su partida del Liverpool, el delantero de 33 años volvió a brillar en la campaña de Egipto que culminó en semifinales de la Copa Africana de Naciones en cuya final Senegal venció al anfitrión Marruecos, aunque se espera una respuesta del Tribunal de Arbitraje Deportivo a una apelación de «Los Leones de la Teranga» luego que la Confederación Africana de Fútbol entregó el título a «Los Leones del Atlas».

Egipto, que busca su primer triunfo en un Mundial, no pudo clasificarse a Qatar 2022 tras haberse despedido en fase de grupos de Rusia 2018 al igual que en Italia 90, su segunda participación tras el debut en la edición de 1934, en la que cayó en octavos de final.

Salah buscará inspirar a un plantel que selló su boleto al Mundial 2026 ganando su grupo de las Eliminatorias sin conocer la derrota (un récord para los «Faraones») y cuenta con otros valores como Omar Marmoush, Mahmoud Trezeguet y Hamza Abdelkarim.

Otro de los animadores del Grupo G será Irán, cuya delegación pudo ingresar a Los Angeles después de las demoras en la entrega de la visa para poder ingresar al territorio de Estados Unidos, donde la selección del DT Amir Ghalenoei jugará sus tres partidos.

El grupo arribó a bordo de un vuelo procedente de Tijuana, ciudad fronteriza mexicana donde se alojará durante su participación en la Copa del Mundo tras haber abandonado la opción original en Tucson, Arizona.

Los futbolistas eligieron esa ciudad mexicana luego que las autoridades estadounidenses negaron la visa a una parte de la delegación ante el conflicto bélico en Oriente Medio que recientemente encontró un acuerdo para la apertura del estrecho de Ormuz.

En este escenario, el presidente de la Federación Iraní de Fútbol (FFIRI), Mehdi Taj, instó a la FIFA a garantizar que sólo se exhiban banderas oficiales en los estadios del Mundial 2026 tras sugerir que los iraníes en la diáspora pretenden ondear banderas de la oposición.

«La FIFA es responsable de los protocolos, y uno de ellos estipula que la bandera oficial de un país debe estar presente en el estadio», recordó Taj luego que la FFIRI amenazara recientemente con retirar a su selección si aparecen grafitis «inapropiados» o incluso una bandera distinta a la «permitida» en las gradas durante los partidos argumentando que el reglamento de la FIFA prohíbe la introducción de símbolos políticos en los estadios.

Los Ángeles alberga la mayor diáspora iraní del mundo y una parte importante de sus miembros se opone a la República Islámica, por lo cual convocaron a varias manifestaciones para el partido contra Nueva Zelanda.

Pero la delegación iraní exhibió un pin en su indumentaria al arribar a México luciendo el número 168, una conmemoración a las víctimas de la escuela Minab, bombardeada por error por Estados Unidos en febrero pasado.

En tanto, el partido será dirigido por el mexicano César Ramos, quien será asistido por sus compatriotas Alberto Morín y Marco Bisguerra y por Erick Miranda en el VAR, mientras que el japonés Yusuke Araki será el cuarto árbitro.

Irán, que nunca pudo superar la fase de grupos, iniciará su octava Copa del Mundo con el liderazgo de Mehdi Taremi ante un seleccionado neozelandés que sólo suma dos presencias en el torneo, España 82 y Sudáfrica 2010.

El DT inglés Darren Bazeley buscará encabezar una campaña histórica que permita a los «All Whites» (juego de palabras en alusión a la selección de rugby, mejor conocida como los «All Blacks») superar la fase de grupos con el hito de ganar 1 partido.

Nueva Zelanda selló su boleto al Mundial 2026 con una goleada por 3-0 contra Nueva Caledonia en la final de la tercera y última ronda de las Eliminatorias de Oceanía, un camino que tuvo como figura al delantero y capitán Chris Wood, atacante de 34 años del Nottingham Forest que aportó 9 conquistas.

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