Ciudad de México.- La Selección de México dará inicio a la campaña en este Mundial jugando en casa ante su similar de Sudáfrica bajo la presión de brindar el inicio victorioso que los fanáticos esperan en el Estadio Azteca, donde el torneo regresa por tercera vez.
El encuentro del Grupo A marca el regreso al escenario de la Copa del Mundo para el emblemático estadio que albergó partidos en 1970 y 1986, al tiempo que revive recuerdos del partido inaugural del torneo de 2010, cuando Sudáfrica empató 1-1 con México en Johannesburgo.
México se ha mantenido invicto en sus últimos ocho partidos, igualando la racha invicta más larga que ha tenido antes de un Mundial y brindando un mayor ánimo al equipo de Javier Aguirre de cara al torneo.
Se espera un ambiente festivo, ya que más de 80.000 aficionados llenarán el renovado Estadio Azteca para el primer partido del torneo ampliado de 48 equipos, pero la ocasión también traerá consigo su propia presión para un equipo que se espera que aproveche al máximo la ventaja de jugar en casa.
El técnico belga, que se enfrentó a México en el Mundial de 1986, reconoció el reto que supone el ambiente de la jornada inaugural, pero afirmó que sus jugadores deben mantenerse concentrados.
«Para nosotros será una experiencia fantástica», dijo. «Es muy importante que nos ciñamos al plan de juego y no hagamos caso a lo que pase en las gradas».
Los preparativos de Sudáfrica se vieron interrumpidos por problemas con los visados que retrasaron la llegada de varios miembros de la delegación, lo que les hizo perder un tiempo valioso para aclimatarse a las condiciones del centro de México.
Sin embargo, el equipo de Broos salió victorioso de una difícil campaña de clasificación y espera volver a frustrar a los anfitriones, 16 años después de lograr un empate en el último partido inaugural de la Copa del Mundo en el que participaron ambas naciones.



