Roma.- El expresidente de la UEFA, Michel Platini, se encuentra iniciando acciones legales civiles y penales en Francia contra la FIFA, y su actual presidente, Gianni Infantino, por acusaciones de corrupción en 2015 que pusieron fin a su candidatura para dirigir la organización.
Una denuncia penal presentada en París acusa a Infantino, al exdirector jurídico de la FIFA, Marco Villiger, y al expresidente del comité de auditoría, Domenico Scala, de persecución maliciosa y tráfico de influencias.
El caso se remonta a finales de 2015, cuando salieron a la luz detalles sobre un pago de 2 millones de francos suizos (2,51 millones de dólares) realizado a Platini por la FIFA. El pago había sido autorizado en 2011 por el entonces presidente Sepp Blatter.
Las posteriores sanciones éticas apartaron al excapitán de Francia y allanaron el camino para que Infantino, entonces secretario general de la UEFA bajo el mandato de Platini, ganara la presidencia de la FIFA a principios de 2016.
Tras la absolución, el ahora septuagenario declaró que creía que el caso tenía como objetivo impedirle convertirse en presidente de la FIFA, y añadió que ahora era demasiado mayor para volver al fútbol.
En virtud de la denuncia, se ha solicitado a los investigadores franceses que examinen la conducta de los funcionarios de la FIFA y si los fiscales suizos coordinaron indebidamente con el organismo rector durante la investigación penal original.
La FIFA ya ha negado haber cometido irregularidad alguna en su gestión del caso de 2015.



