México DF.- A pocos días del inicio del Mundial 2026 y principalmente la jornada inaugural que será en el mítico Estadio Azteca de la capital mexicana, las obras en las tres sedes principales se encuentran muy retrasadas, en medio del temor de algunos de que no concluyan a tiempo.
Cuadrillas de trabajadores trabajan a marchas forzadas para poner a punto las remodelaciones en especial en una calzada elevada que comunica Tlalpan, la principal arteria que desemboca en el coliseo y lo comunica desde el centro histórico de la ciudad, así como en el tren subterráneo «Metro», donde algunas estaciones no brindan servicio.
También los trabajos en el aeropuerto internacional de la ciudad se encuentran un poco atrasados si bien ya fue inaugurada una parte de las obras.
Los usuarios de la Terminal 2 están especialmente sufriendo en los principales accesos de vehículos pues las obras de rehabilitación, ampliación de carriles y reconfiguración vial siguen impidiendo el flujo de autos todos los días, especialmente en horas «pico».
El caos que ha imperado las últimas semanas en la zona parece estar agotando la paciencia de millones de personas que se desplazan todos los días por la Calzada de Tlalpan y otras áreas de la urbe, al grado que no son pocos los que, en redes sociales, han expresado su deseo de que pase pronto «el trago amargo» del Torneo para que todo regrese a la normalidad.
La intendente de la capital Clara Brugada ha estado en el centro de las críticas primero por haber modificado la signaléctica urbana interviniendo calzadas y puentes peatonales con figuras del «ajolote»», un anfibio típico de la zona lacustre de la capital en riesgo de estinción que ha sido elegido como el símbolo de la ciudad.
Ahora, sin embargo, se le acusa de no haber planificado a tiempo las obras de remozamiento de las vías que comunican con el Estadio y con el Zócalo, el corazón de la capital, donde se ubicarán el principal Fan Fest.
Aunque las autoridades confían en terminar a tiempo, especialistas creen que no terminarán antes de comenzar a rodar la pelota en el Estadio Azteca, con el partido entre la selección mexicana y la escuadra de Sudáfrica.
Las remodelaciones de las estaciones Bellas Artes, Hidalgo y Viaducto de la línea 2 del tren subterráneo que atraviesan una zona vital del centro de la ciudad, serían entregadas el 10 de junio, un día antes del Mundial, por haber comenzado de manera tardía.
En la norteña ciudad de Monterrey, la otra sede del torneo, coorganizado con Estados Unidos y Canadá, el monorriel del Metro que conectaría el aeropuerto de la ciudad con el estadio de Rayados, donde se jugarán 4 partidos del Mundial, parques lineales y puentes peatonales en el lecho del Río Santa Catarina y un Parque de Agua no estarán a tiempo.
En la occidental ciudad de Guadalajara ha habido también protestas por los múltiples retrasos en obras públicas y de remodelación urbana, lo que obligó a aplazar los viaductos de conexión y un paso a desnivel en la zona del Aeropuerto Internacional hasta después de la Copa del Mundo.
Además, ha habido críticas por demoras en la rehabilitación del Parque Revolución (Parque Rojo) y en el entorno del Instituto Cultural Cabañas. México albergará 13 de los 104 partidos del Mundial, cinco en la capital y cuatro en Monterrey, capital del estado de Nuevo León y otros cuatro en Guadalajara, capital del estado de Jalisco, la mayoría de la primera fase de grupos.



