Roma.- «No siento nada. En este momento sólo quisiera dejar de jugar al tenis», fueron las expresiones de Aryna Sabalenka, actual número uno del mundo y finalista en la pasada edición, luego de su eliminación en cuartos de final de Roland Garros a la rusa Diana Shnaider, en un partido que ganaba por 6-3 y 4-1.
«Dentro de algunos días, espero recuperarme mentalmente», agregó Sabalenka, que terminó cayendo por 6-3, 5-7 y 0-6 al cabo de dos horas y 12 minutos de juego para cortar una racha de seis semifinales consecutivas disputadas en torneos de Grand Slam y permitir que avance la menos pensada a esa instancia, como sucedió con la polaca Maja Chwalinska (114), su próxima rival, que arrancó desde la «qualy» y se instaló en la antesala de la definición también hoy.
Consultada acerca de cuál pudo haber sido el motivo de su traspié, la número uno respondió: «Me equivoqué en todo, sobre todo en el segundo set, cuando tuve óptimas oportunidades para cerrar el partido», dijo al reconocer que «ella jugó con mucha determinación y lo hizo increíblemente bien».
«Siento que mentalmente no logré recuperarme de esa situación en el segundo set. No puedo recordar la última vez en la que perdí diez juegos consecutivos. Creo que caí en un agujero negro y profundo del que nunca logré salir», ilustró la bielorrusa, que no buscó excusas a la hora de explicar su derrota.
«¿Si el viento fuerte influyó? No sé por qué (los organizadores) decidieron mantener abierto el techo, pero no puedo lamentarme por eso dado que durante gran parte del partido todo iba bien en esa condición antes de que se me escapara de las manos. Quizás me pareció que soplaba más fuerte simplemente porque no me sentía mentalmente bien».
«Dicen que lo que no te mata, te fortalece», respondió al prometer que «antes o después encontraré una solución y volveré más fuerte» y comentar con una sonrisa: «¿Conocen esas habitaciones en las que entras y puedes romper todo? Probablemente pase todo el día mañana en una de ellas para superar esta derrota. Quizás me ayude, quizás no».
La contracara era Shnaider, quien por primera vez avanzó a cuartos de final en un Grand Slam y por primera vez enfrentó a una número uno y remontó de manera increíble un partido que parecía encaminado hacia su derrota ante una rival que perdió el control y cometió 57 errores no forzados, 17 de los cuales en el set definitivo.
«Era la primera vez que enfrentaba a Aryna y estaba muy nerviosa. Las condiciones era difíciles por el viento», destacó la rusa, al explicar que la fórmula del éxito radicó en «pensar punto por punto y no en el marcador, dándolo todo en cada uno y hasta el final» y al anticipar que el duelo de mañana ante Chwalinska «será un batalla también en la que ambas daremos lo mejor».
Si la rusa dio la sorpresa de la jornada, qué decir del triunfo de la polaca frente a la rusa Anna Kalinskaya (24) por 7-6 (7/3) y 6-3, tras la cual confesó: «Todavía no caigo en cuenta de lo que está sucediendo. Cada partido es más loco que el anterior».
«Simplemente lo disfruto y soy feliz porque logré ocho trinufos en fila y estoy enfrentando a las mejores del mundo. No puedo siquiera compararme con ella, pero salgo a ganar cada partido.
Ahora me espera un paso más, trataré de recuperar y de dormir y de distraerme un poco mirando alguna serie televisiva», explicó Chwalinska.
La polaca intentará emular a su compatriota Iga Swiatek, tercera del ranking y campeona en cuatro ocasiones (2020, 2022, 2023 y 2024) que en esta edición se despidió en octavos al caer frente a la ucraniana Marta Kostyuk (15), rival de la rusa Mirra Andreeva (8) en la otra semifinal rumbo al título que dejó vacante la estadounidense Coco Gauff (4), al ser eliminada en tercera ronda.
