Quito.- Mecanizar el campo para mejorar las condiciones de trabajo y de vida de los productores agropecuarios es una prioridad para el Gobierno Nacional. En ese sentido, mediante el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), ha invertido más de USD 19.7 millones en la dotación de 400 Soluciones de Mecanización Agroproductiva (SOMA) entre el 01 de septiembre del 2025, fecha en la que inició este programa, y el 21 de mayo de 2026.
Las SOMA están conformadas por un tractor agrícola de ligera, mediana o alta potencia, más un implemento agrícola (apero), que es una herramienta o máquina sin motor propio que se acopla a un tractor para realizar diversas tareas agrícolas.
El ministro de Agricultura, Ganadería, Juan Carlos Vega, afirmó que “nunca antes en la historia del Ecuador se han entregado tantos tractores en el agro ecuatoriano”. Indicó que la maquinaria les permite a los productores mejorar la preparación de los suelos, incrementar la productividad, reducir los costos de producción e incluso consumen menos combustible que los tractores antiguos.
Las SOMA entregadas han beneficiado a cerca de 40 mil pequeñas y medianas personas productoras. De eso da fe Víctor Hugo Gallegos, presidente de la Junta de Riego Río Blanco Quimiag, en Chimborazo. “Este tractor ayuda directamente a 2.500 personas que trabajan en hortalizas, zanahoria, remolacha, lechuga y fréjol, así como a quienes se dedican a la producción de papa, maíz, habas y renovación de potreros, fortaleciendo el bienestar y desarrollo agrícola de toda la parroquia de Quimiag y la provincia”, manifestó.
El MAGP otorga las SOMA a través del Proyecto Integral de Diversificación Agroproductiva y Reconversión Agrícola (PIDARA). Se estima que las 400 Soluciones de Mecanización Agroproductiva concedidas servirán para mecanizar una superficie aproximada de 116 mil hectáreas.
En muchas zonas rurales, las labores agrícolas aún se realizan de forma manual o con maquinaria antigua, lo que incrementa el tiempo de trabajo y limita la capacidad de producción. Tener tractores e implementos agrícolas modernos permite ejecutar labores de siembra, preparación de suelo y manejo de cultivos de manera más eficiente y oportuna, en menor tiempo, con menos fallas mecánicas y mayor eficiencia operativa.
Esta maquinaria también deja beneficios. En la parte económica, permiten a las organizaciones reducir gastos vinculados a reparaciones frecuentes y disminuir retrasos ocasionados por fallas mecánicas. En lo social, el acceso compartido a maquinaria agrícola facilita el trabajo entre los socios de la organización y mejora las condiciones en las que se desarrollan las actividades en campo.
