Manchester.- Muchos hinchas inglese se encuentran tristes por la partida del equipo del mejor entrenador que han tenido como es Pep Guardiola quien dejará el banquillo de técnico del Manchester City al final de la temporada.

La confirmación llegó por parte del club inglés, que el domingo despedirá al técnico catalán en el último partido en el Etihad Stadium contra el Aston Villa, cerrando uno de los ciclos más exitosos e influyentes de la historia del fútbol europeo.

«No me pregunten los motivos por los que me voy. No hay una razón precisa, pero en el fondo sé que ha llegado mi momento», explicó Guardiola.

«Nada es eterno; si lo fuera, seguiría aquí. Eternos serán, en cambio, los sentimientos, las personas, los recuerdos, el amor que siento por mi Manchester City».

De inmediato comenzaron las especulaciones sobre su próximo destino, entre ellas la posibilidad de Italia, aunque Pep también se plantea un año sabático. «Sé que ya no tendré la energía para entrenar».

La despedida llega tras una temporada agridulce para los Citizens que, si bien ganaron las dos copas nacionales, vieron escapar el título de la Premier League a favor del Arsenal. Un desenlace que, sin embargo, no empaña la magnitud del legado del técnico español, capaz de transformar al City en una potencia futbolística global.

Llegado en 2016 para suceder a Manuel Pellegrini, Guardiola se marcha tras diez temporadas y 17 títulos importantes conquistados. En su palmarés en Inglaterra figuran seis Premier League, una Champions League, múltiples copas nacionales y, sobre todo, récords que parecían inalcanzables.

El City de los 100 puntos en la temporada 2017-18 sigue siendo una referencia absoluta en la historia del campeonato inglés, así como el equipo que en 2022-23 logró el triplete.

Aún más significativa, en cierto sentido, ha sido su capacidad para redefinir la forma de jugar e interpretar el fútbol. Desde la salida jugando desde atrás hasta la posesión como herramienta de control total del partido, pasando por la búsqueda constante de soluciones tácticas innovadoras, su impacto va mucho más allá de los trofeos. Una influencia destinada a marcar a generaciones de entrenadores.

El City calificó su paso como un «efecto transformador» y anunció que la relación con Guardiola continuará incluso después de su salida del banquillo: el técnico asumirá el rol de embajador global del City Football Group. Para la sucesión, el nombre más mencionado es el de Enzo Maresca, excolaborador suyo.

Queda por ver cuál será el futuro del catalán. Tras sus etapas en Barcelona, Bayern Múnich y City, Guardiola podría optar por tomarse un descanso, como ya hizo en 2012 tras dejar el Barça. «Siento que no tendré más energía para entrenar y jugar cada tres días: no lo haré por un tiempo…».

No faltan las especulaciones, especialmente sobre la posibilidad de una selección nacional, lo que implicaría un tipo de presión diferente a la que ha querido evitar. Entre ellas, incluso aparece la que lo vincula con la selección italiana, una idea que resurge periódicamente y que, según algunas versiones en el entorno futbolístico internacional, podría cruzarse con una figura simbólica como Roberto Baggio en un rol de enlace técnico e institucional.

Hace años Guardiola ya había sido contactado y el entrenador se había mostrado disponible. A la luz del cariño que Guardiola nunca ha ocultado por Italia, no sería extraño que la idea vuelva a seducirlo.

La única certeza ahora es que el domingo se cerrará un capítulo irrepetible en la historia del Manchester City y que el fútbol europeo despedirá a uno de los entrenadores más influyentes de todos los tiempos.

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