Quito.- La transformación digital y el avance de la automatización están modificando aceleradamente el mercado laboral en América Latina. Frente a este escenario, el estudio “Educación técnico-profesional en América Latina en el marco de la digitalización”, elaborado por Ayuda en Acción y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, destaca la necesidad de fortalecer la educación técnica como una herramienta para impulsar la movilidad social, reducir desigualdades y mejorar el acceso al empleo.
El informe evidencia que las personas con formación técnica terciaria en la región perciben ingresos significativamente más altos y cuentan con mayores oportunidades laborales, especialmente las mujeres, cuyas tasas de ocupación pueden superar hasta en 19 puntos porcentuales a las de quienes tienen menor nivel educativo.
Sin embargo, el estudio también advierte que la digitalización podría ampliar las brechas sociales si los sistemas educativos no logran adaptarse al ritmo de los cambios tecnológicos. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), más del 80% de las tareas administrativas podrían verse afectadas por la automatización, impactando principalmente a la población joven.
¿Qué pasa en Ecuador?
En Ecuador, la educación técnica muestra impactos positivos tanto en ingresos como en empleabilidad. Las personas con formación técnica superior pueden ganar más del 50% adicional frente a quienes solo concluyeron la secundaria. Asimismo, la ocupación femenina aumenta considerablemente entre mujeres que acceden a este tipo de formación.
Pese a ello, apenas el 11,3% de estudiantes de educación superior cursa programas técnico-profesionales y cerca del 60% de quienes acceden a esta modalidad pertenecen a los quintiles de ingresos más altos, lo que evidencia barreras para jóvenes de menores recursos.
“La educación técnica puede reducir a la mitad la pobreza en América Latina”, señaló Fiorella Mackliff, al destacar la necesidad de impulsar este modelo educativo en el país.
Por su parte, Daniela Trucco enfatizó que cada país debe desarrollar estrategias adaptadas a sus capacidades institucionales y productivas.
Una hoja de ruta frente a la digitalización
El estudio propone cuatro ejes estratégicos para fortalecer la Educación y Formación Técnica-Profesional (EFTP):
- Fortalecer la gobernanza y la articulación entre el Estado, el sector educativo y el sector productivo.
- Impulsar modelos educativos flexibles, innovadores y adaptados a las demandas del mercado laboral.
- Promover la cooperación internacional como apoyo técnico y financiero para acelerar la transformación digital.
- Diseñar estrategias ajustadas a las realidades y necesidades específicas de cada país.
El informe concluye que avanzar hacia sistemas de educación técnica más inclusivos y conectados con las nuevas dinámicas laborales será clave para enfrentar los desafíos de la digitalización, reducir desigualdades y promover un desarrollo social sostenible en América Latina.
